El estado alemán de Renania del Norte-Westfalia ha decidido reforzar su estrategia frente a la expansión de la peste porcina africana (PPA) aumentando de forma significativa los incentivos económicos a los cazadores. La recompensa por cada jabalí abatido en las zonas más afectadas alcanza ahora los 200 euros, el doble que hasta ahora.
La medida llega tras la detección de unos 580 jabalíes infectados desde que se confirmó el primer caso hace aproximadamente diez meses. En contraste, cerca de 45.000 ejemplares analizados han dado negativo, siendo abatidos en su mayoría por cazadores o hallados muertos en el campo.
Más presión cinegética en zonas restringidas
Las autoridades han establecido diferentes niveles de compensación según el área. En la denominada zona restringida II y en el área central, los cazadores recibirán 200 euros por cada jabalí abatido, mientras que en la zona restringida I la cuantía se sitúa en 150 euros por animal.
El objetivo es claro: incrementar la presión cinegética para reducir la densidad de jabalíes, considerada uno de los factores clave en la propagación del virus. Para ello, se hace un llamamiento directo a todos los cazadores autorizados a intensificar su actividad en las áreas afectadas.

Resultados ya visibles sobre el terreno
Las medidas adoptadas comienzan a mostrar resultados. En los distritos de Siegen-Wittgenstein, Olpe y Hochsauerland, se han abatido más de 13.500 jabalíes desde el inicio del brote en junio de 2025.
A este esfuerzo se suma el uso de trampas específicas, diseñadas para capturar ejemplares de forma controlada y con bajo impacto. Actualmente, más de 30 de estos dispositivos están siendo gestionados por una unidad de caza estatal, lo que permite actuar de manera complementaria a la actividad de los cazadores.
El papel clave del cazador en la sanidad animal
La ministra de Agricultura del estado, Silke Gorißen, ha destacado la importancia del sector cinegético en la lucha contra la enfermedad, subrayando la necesidad de mantener su implicación activa.
El refuerzo de los incentivos económicos busca consolidar ese compromiso en un contexto en el que la sanidad animal y la gestión de poblaciones silvestres se han convertido en elementos fundamentales para contener la expansión de la PPA en Europa.
