Con motivo del Día Internacional del Buitre, Fundación Artemisan ha difundido las conclusiones de la jornada técnica ‘Buitres y Caza: gestión y retos para la conservación’, celebrada en Toledo (Toledo) con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha y organizada junto a Fundación Bergara. El encuentro fue inaugurado por la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, y puso el foco en algo muy práctico: cómo se alimentan nuestras necrófagas y qué papel puede jugar la actividad cinegética.

Según expone Fundación Artemisan, la actividad cinegética constituye un recurso trófico de gran importancia para buitres y otras carroñeras; los puntos de depósito de restos cinegéticos —pequeños muladares en cotos— son una herramienta de gestión con potencial cuando están bien autorizados y controlados; y amenazas como la electrocución o la colisión en infraestructuras siguen pesando en su mortalidad no natural. La entidad reclama más colaboración entre ciencia, administraciones y sector, y difunde un documento de conclusiones accesible desde su web.

Traducido al campo: los restos de piezas tras una montería o culauqier jornada de caza pueden suponer alimento disponible en momentos clave, pero su uso está sujeto al marco SANDACH y a la normativa autonómica de autorización y control sanitario. En la práctica exige puntos autorizados, gestión cuidadosa y coordinación con la guardería para evitar riesgos. Además, la disponibilidad de alimento cae cuando termina la temporada general, una ventana crítica que varios gestores llevan tiempo intentando cubrir con planificación.

Buitre leonado.
Buitre leonado. © Shutterstock

Castilla-La Mancha: red de alimentación, menos aportes y avances con necrófagas

La Junta de Castilla-La Mancha aporta cifras y contexto reciente: en la región funcionan alrededor de medio centenar de puntos de alimentación para aves necrófagas y los aportes han disminuido en los últimos años. El principal reto, subraya, es garantizar la disponibilidad de alimento, especialmente al finalizar la temporada de caza, cuando la presión trófica aprieta. Los datos constan en su nota oficial sobre la jornada de Toledo (Toledo).

En paralelo, la administración regional informa de avances relevantes: desde 2021 se han liberado 37 buitres negros en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara) y en la Serranía de Cuenca (Cuenca), y ya se ha constatado la reproducción de dos parejas. Para especies de gran envergadura que dependen de la carroña, disponer de alimento seguro y predecible marca la diferencia a la hora de asentarse, criar y evitar riesgos añadidos junto a tendidos o aerogeneradores.

También se ha registrado el nacimiento de un pollo de quebrantahuesos en el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima (Albacete), un hito tras décadas sin reproducción en la comunidad. Para el sector cinegético, estos avances encajan con una gestión de cotos que planifique aportes autorizados, extreme las precauciones frente al veneno y coordine calendarios para que no falte alimento justo cuando se cierran los últimos cupos.

Andalucía: planificación autonómica y amenazas priorizadas

Andalucía cuenta con un Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas (aprobado en 2011) y un Programa de Actuación de 2015 que ordenan medidas para quebrantahuesos, milano real, alimoche y buitre negro, entre otras especies. El marco, con documentación disponible en la web autonómica y la REDIAM, fija ámbitos y criterios para compatibilizar conservación y usos del territorio.

Ese plan identifica amenazas priorizadas: el veneno sigue siendo la primera causa de mortalidad no natural y los tendidos eléctricos y aerogeneradores, la segunda. En el día a día del coto esto se traduce en avisar ante cualquier sospecha, reforzar protocolos con la guardería, exigir correcciones a infraestructuras peligrosas y extremar la limpieza de prácticas que solo traen problemas al campo y a quienes lo trabajan legalmente.

En cuanto al papel de los restos cinegéticos, la planificación andaluza permite ubicar puntos de alimentación cuando se autorizan bajo condiciones sanitarias y de seguimiento. No es un «vale para todo»: cada autorización concreta cantidades, periodos, distancias a nidos y veredas, y controles veterinarios. Donde se hace bien, el cazador ve menos buitres merodeando basureros o carreteras y más uso de recursos seguros, con menos conflicto y mejor conservación.

La actividad cinegética supone un recurso alimentario de gran importancia para la conservación de las aves necrófagas
La actividad cinegética supone un recurso alimentario de gran importancia para la conservación de las aves necrófagas. © Fundación Artemisan.

Ciencia en marcha: CARROCAZA y evaluación del papel de la carroña cinegética

Mientras el sector afina su manejo, la ciencia mide. El IREC (CSIC-UCLM-JCCM) desarrolla el proyecto CARROCAZA para cuantificar la aportación de la carroña procedente de la caza a la ecología y conservación de las necrófagas. Incluye encuestas a cazadores y evaluación de la disponibilidad y uso de subproductos cinegéticos, con la vista puesta en ofrecer recomendaciones operativas que funcionen en el campo.

Según Artemisan, en la jornada de Toledo (Toledo) también se presentaron resultados del proyecto CEAC. Con todo, las conclusiones divulgadas por la fundación son de carácter principalmente cualitativo: no aportan cifras sobre volúmenes de restos, porcentajes de dieta o efectos directos en supervivencia y reproducción. Ese trabajo cuantitativo está en marcha y será clave para ajustar cupos de aportes, logística y calendarios de forma fina.

¿Qué puede hacer hoy un coto? Planificar puntos de depósito autorizados donde proceda, prever aportes en el valle pos­temporada, coordinarse con técnicos y guardería, y mantener a raya riesgos sanitarios y venenos. Castilla-La Mancha, que ya defiende la caza como aliada para conservar buitres y quebrantahuesos, apunta el camino. Esa misma comunidad también saca pecho de su apuesta por la caza, una red social y económica que, bien gestionada, ayuda a que las necrófagas sigan cerrando el ciclo natural en nuestros montes.

Sonia García

Redactora y coordinadora de redes en Cazaflix. Diplomada de en empresariales y experta en comunicación, en 2015 se incorporó a Innova Ediciones haciendo labores de apoyo en diferentes secciones de la redacción de Jara y Sedal. Desde 2026 forma parte del equipo de redacción de Cazaflix.