El nuevo reglamento europeo sobre trazabilidad y bienestar de perros y gatos ya es una realidad tras su aprobación en el Parlamento Europeo el 29 de abril de 2026. La norma, que busca combatir la cría ilegal y regular la comercialización de animales, introduce obligaciones que también alcanzarán a los perros de caza, un punto que ha generado preocupación en el sector cinegético español.

El texto salió adelante con 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones, reflejando una amplia mayoría, aunque con diferencias entre las delegaciones españolas: el PSOE votó a favor, el PP se abstuvo y VOX se posicionó en contra.

La caza logra concesiones, pero no la exclusión

Desde el inicio de la tramitación, la Real Federación Española de Caza (RFEC) defendió la necesidad de excluir de forma expresa a los perros de caza y a las rehalas. El argumento era claro: evitar que una normativa pensada para la cría comercial afectase a una realidad muy distinta como es la cría no lucrativa ligada a la actividad cinegética.

Sin embargo, esa exclusión no prosperó en el trámite parlamentario. Esto implica que los perros de caza deberán cumplir con las disposiciones generales del reglamento, aunque el sector ha logrado introducir algunos matices relevantes.

Entre las concesiones conseguidas gracias al trabajo conjunto de la RFEC y la federación europea FACE destaca la exclusión de la cría puntual del concepto de actividad comercial, un aspecto clave para evitar que los cazadores queden equiparados a criadores profesionales.

Perro de caza.
Perro de caza. © Israel Hernández

Nuevas obligaciones que afectan al cazador

El reglamento establece una serie de requisitos que tendrán impacto directo en los propietarios de perros, incluidos los cazadores. Entre ellos, la obligación de identificación mediante microchip y registro de todos los animales, independientemente de si se encuentran en un domicilio particular o forman parte de una actividad.

Además, se fija una distinción entre pequeños criadores y criadores comerciales. Se considerará pequeño criador a quien tenga hasta dos camadas al año, mientras que superar ese umbral implicará entrar en una categoría con mayores exigencias administrativas y de bienestar animal.

Aunque los pequeños criadores contarán con requisitos más flexibles, deberán cumplir igualmente unas condiciones mínimas de bienestar, lo que podría suponer nuevas obligaciones para muchos aficionados.

Aspectos clave para la actividad cinegética

El texto incorpora algunos puntos especialmente relevantes para la caza. Por un lado, se confirma que el uso de collares eléctricos no se verá afectado siempre que los perros no estén destinados a la comercialización, lo que garantiza la continuidad de una herramienta habitual en el adiestramiento.

También se recoge la posibilidad de realizar el corte de la cola por motivos sanitarios, siempre conforme a la legislación nacional, una cuestión importante en perros que trabajan en monte cerrado y están expuestos a lesiones.

En cuanto a las condiciones de bienestar, el reglamento introduce criterios más flexibles en aspectos como la iluminación y la temperatura, adaptándose mejor a la diversidad de situaciones en los distintos Estados miembros.

Dos perros y su dueño.
Dos perros y su dueño. © Shutterstock.

El foco se traslada ahora a España

Tras su aprobación definitiva, el reglamento entrará en vigor una vez publicado oficialmente y será aplicable en un plazo aproximado de dos años. A partir de ese momento, el desarrollo normativo en cada país será clave.

La RFEC ya ha anunciado que centrará sus esfuerzos en el ámbito estatal para evitar que la aplicación de la norma suponga cargas desproporcionadas para los cazadores, especialmente en el caso de las rehalas y de los propietarios sin actividad comercial.

Su presidente, Josep Escandell, ha sido claro al valorar el resultado: considera que la normativa europea sigue sin comprender las particularidades del campo español, aunque reconoce los avances logrados para suavizar su impacto.

El escenario que se abre ahora será decisivo para determinar hasta qué punto esta regulación afecta realmente al día a día de la caza en España.

Carlos Vignau

Redactor especializado en caza mayor y contenidos audiovisuales.

Es la voz de Cazaflix. Licenciado en Periodismo, ha trabajado en medios relacionados con el mundo taurino, la pesca y la caza. Su perfil combina experiencia en prensa escrita con sensibilidad por la narrativa visual, lo que lo convierte en una pieza esencial en la producción de reportajes y documentales de Cazaflix.