La perdiz roja (Alectoris rufa) consolida en 2026 su recuperación tras los duros efectos de la sequía sufrida en 2023 y 2024. Los datos recogidos durante la última campaña de especies residentes reflejan un segundo año consecutivo de crecimiento, devolviendo a la especie a valores similares a los registrados antes de aquel periodo crítico.
Los datos confirman la recuperación
La tendencia positiva se apoya en los resultados obtenidos a través del Observatorio Cinegético, que ha recopilado información gracias a la implicación directa del sector. En total, 317 cazadores han realizado 1.117 censos, cubriendo 581 cuadrículas UTM de 10×10 kilómetros, con un esfuerzo de campo de 8.871 kilómetros recorridos y 1.672 horas invertidas.
El dato clave es el índice kilométrico de abundancia (IKA) de la población pre-reproductora, que alcanza en la primavera de 2026 un valor de 1,15 perdices por kilómetro recorrido. Esta cifra mejora claramente los registros de 2025 (0,96) y 2024 (0,85), confirmando una recuperación sostenida tras el desplome provocado por la falta de lluvias y las altas temperaturas durante la primavera de años anteriores.
Este indicador sitúa a la especie de nuevo en niveles considerados habituales antes del impacto de la sequía, lo que refuerza la percepción de que la tendencia actual no es puntual, sino estructural.

Más censos y mayor cobertura territorial
Aunque la perdiz roja ha sido la protagonista de la campaña, los censos también han incluido otras especies como urraca, corneja, grajilla, palomas —torcaz, bravía y zurita—, además de conejo y corzo.
Uno de los aspectos más relevantes de esta edición es el aumento de la participación en la mitad norte peninsular, una zona donde históricamente existía menor volumen de datos. Este incremento permite disponer de una fotografía más completa y representativa del estado de las poblaciones cinegéticas a nivel nacional.
Por comunidades autónomas, destacan en número de censos Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Castilla y León, territorios con una fuerte implantación de la caza menor y una implicación creciente en este tipo de iniciativas.
La gestión cinegética, clave en la recuperación
El coordinador del Observatorio Cinegético, José Antonio Torres, ha subrayado que esta evolución positiva no puede entenderse sin el trabajo desarrollado en los cotos.
Las medidas de gestión aplicadas durante los últimos años —como la instalación de bebederos y comederos, la creación de márgenes multifuncionales, las siembras específicas o la habilitación de refugios— han mejorado las condiciones del hábitat, favoreciendo el éxito reproductor en campañas marcadas por una climatología más favorable.
A ello se suma la capacidad del sector para adaptar la presión cinegética a la realidad del campo. En 2024, tras un mal año de cría, muchos cotos optaron por no cazar la perdiz, una decisión que ha resultado determinante para acelerar la recuperación de las poblaciones.

Ciencia aplicada desde el terreno
El Observatorio Cinegético se ha consolidado como una herramienta clave en la monitorización de la fauna silvestre en España. Se trata de una plataforma digital colaborativa que permite a los cazadores recoger datos en tiempo real mediante una aplicación móvil, generando una base de información que posteriormente es analizada por equipos científicos.
Impulsado por Fundación Artemisan, junto a Real Federación Española de Caza y Bineo Consulting, el proyecto cuenta además con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mutuasport y la marca Hornady.
El modelo ha supuesto un antes y un después en la ciencia aplicada a la caza, permitiendo que los datos recogidos en el campo tengan un peso real en la toma de decisiones, tanto a nivel nacional como europeo.
Compromiso del sector con la caza menor
La recuperación de la perdiz roja refleja también el compromiso del cazador con la conservación. La implicación directa en los censos, la inversión en mejoras del hábitat y la autorregulación en momentos críticos han demostrado que la gestión cinegética puede ser una herramienta eficaz para la sostenibilidad de las especies.
Con dos años consecutivos de crecimiento y unas condiciones ambientales más favorables, la perdiz roja afronta la temporada con mejores perspectivas, aunque el sector insiste en la necesidad de mantener la vigilancia, la gestión activa y el seguimiento científico para consolidar esta tendencia en el medio plazo.
