La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha llevado hasta la Presidencia del Senado algunas de las principales reivindicaciones del sector cinegético. En una reunión celebrada esta semana con el presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, los representantes federativos defendieron el papel de la caza como una actividad esencial para la gestión del territorio, la conservación de los ecosistemas y el mantenimiento de la vida en el medio rural.
La delegación estuvo encabezada por el presidente de la RFEC, Josep Escandell, acompañado por el presidente de la Federación Madrileña de Caza, Antonio García; el presidente de la Federación Aragonesa de Caza, Ángel Nuño; y el secretario general de la entidad, Tomás Manzano.
Durante el encuentro, los representantes cinegéticos agradecieron a Rollán su respaldo al sector y su reciente aceptación de la Presidencia de Honor de la Feria Cinegética, un gesto que la Federación interpreta como una muestra de cercanía hacia el mundo rural y sus actividades tradicionales.
La caza como herramienta frente a los grandes retos del territorio
Uno de los mensajes centrales trasladados por la RFEC fue la necesidad de que las administraciones reconozcan el papel estratégico que desempeñan los cazadores en la gestión de numerosos problemas que afectan actualmente al territorio nacional.
La Federación recordó que la actividad cinegética está presente en prácticamente toda la geografía española y constituye una importante fuente de actividad económica y empleo en muchas zonas rurales donde existen pocas alternativas productivas. Además, destacó su contribución a la conservación de hábitats y especies, así como su capacidad para ayudar a fijar población en áreas afectadas por la despoblación.

Los representantes del sector incidieron especialmente en cuestiones que requieren una respuesta coordinada entre comunidades autónomas, como el aumento de los daños agrícolas provocados por determinadas especies silvestres o el crecimiento de los accidentes de tráfico relacionados con fauna salvaje.
En este sentido, defendieron que la gestión cinegética resulta una herramienta fundamental para controlar poblaciones de especies cuya expansión está generando cada vez más problemas tanto para agricultores como para conductores.
Preocupación por las enfermedades de la fauna silvestre
Otro de los asuntos abordados durante la reunión fue el papel de los cazadores en la vigilancia sanitaria de la fauna salvaje. La RFEC puso sobre la mesa la importancia de la colaboración del colectivo cinegético en la detección temprana de enfermedades y en la prevención de riesgos que pueden afectar tanto a los animales domésticos como a la salud pública.
La Federación subrayó especialmente la amenaza que representa la Peste Porcina Africana (PPA), una enfermedad que mantiene en alerta a numerosos países europeos y cuya eventual llegada a España tendría graves consecuencias para el sector porcino y la economía nacional.
Los responsables federativos defendieron que la actividad cinegética forma parte de la estrategia de control y seguimiento sanitario de las poblaciones silvestres, especialmente en especies como el jabalí, consideradas clave en la propagación de determinadas enfermedades.
Una propuesta de coordinación desde la perspectiva One Health
Durante el encuentro, Pedro Rollán mostró interés por la posibilidad de impulsar desde el Senado una mayor coordinación entre administraciones en aquellas materias relacionadas con la gestión de la fauna y sus implicaciones sobre la salud ambiental y la salud pública.
La propuesta planteada gira en torno al enfoque conocido como One Health, una estrategia que considera inseparables la salud humana, la salud animal y la conservación de los ecosistemas.
La RFEC considera que este planteamiento puede convertirse en una herramienta útil para armonizar políticas cinegéticas y afrontar problemas que trascienden las fronteras administrativas, como las enfermedades de la fauna, los desequilibrios poblacionales o los daños generados por determinadas especies.
Además, la Federación solicitó que la actividad cinegética sea reconocida institucionalmente como un bien de interés general, atendiendo a su contribución en ámbitos tan diversos como la conservación de la biodiversidad, la gestión de especies, la economía rural o la salud pública.
El presidente de la RFEC, Josep Escandell, valoró positivamente la reunión y aseguró que la caza constituye una herramienta moderna de gestión del territorio que debe ser protegida frente a los intentos de estigmatización. Según señaló, el sector cinegético forma parte del patrimonio cultural vinculado al mundo rural y continúa desempeñando un papel esencial en la conservación del medio natural y en la gestión sostenible de la fauna silvestre.
