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El Seprona intercepta un jamón y un lomo de corzo en una carretera andaluza y acusa al conductor de furtivismo

La intervención tuvo lugar en la carretera JA-6100, donde una patrulla del Seprona esperaba el paso de un todoterreno sobre el que se había alertado previamente por la posible circulación de carne de caza obtenida de forma ilegal. El control, inicialmente rutinario, permitió confirmar las sospechas de los agentes desplazados a la zona.

Durante la inspección del vehículo, los guardias civiles localizaron en su interior un jamón y un lomo de corzo, ambos ya despiezados y sin restos de piel, lo que reforzó las sospechas sobre su procedencia. El conductor, un vecino de La Carolina de 39 años, manifestó que la carne era de su propiedad, aunque no pudo aportar ningún documento que acreditara su origen legal.

Falta de trazabilidad y activación de protocolos

La ausencia total de documentación asociada a productos cinegéticos es, según recalcan los propios agentes, un indicador suficiente para activar los protocolos previstos en este tipo de actuaciones. Ante la imposibilidad de verificar la procedencia de las piezas, el Seprona procedió a su intervención inmediata.

Carne de caza.
Carne de caza. © Ángel Vidal.

Tras informar al conductor, la patrulla levantó la correspondiente denuncia administrativa y remitió el expediente a la Delegación Territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía, organismo competente para evaluar los hechos y determinar si procede una sanción, cuya cuantía puede variar en función de la gravedad y del impacto de la infracción.

Controles en carreteras secundarias contra el furtivismo

Las piezas intervenidas quedaron bajo custodia hasta la finalización del procedimiento. Desde la Guardia Civil insisten en que el transporte de carne silvestre sin acreditar su origen supone un riesgo tanto desde el punto de vista sanitario como para la protección de las especies cinegéticas, especialmente en zonas donde se han detectado episodios reiterados de actividad ilegal.

El Seprona mantiene desde hace años dispositivos específicos en vías secundarias para detectar movimientos sospechosos relacionados con la extracción ilegal de recursos naturales. Estos controles permiten identificar vehículos que transportan piezas sin cumplir los requisitos de trazabilidad exigidos por la normativa. La intervención del jamón y el lomo de corzo se enmarca en ese trabajo continuado de vigilancia. Aunque el caso no derivó en la detención del conductor, los agentes consideraron que existían indicios suficientes para formalizar la denuncia por una posible infracción de la normativa cinegética.

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