La Junta de Castilla y León mantiene activo un operativo de vigilancia contra el furtivismo en la provincia de Soria, especialmente centrado en la caza ilegal del corzo macho durante la primavera. Agentes medioambientales y celadores del Servicio Territorial de Medio Ambiente están reforzando los controles tanto en los terrenos cinegéticos como en sus accesos, caminos rurales y pistas forestales.

La medida coincide con la época hábil para la caza legal del corzo en Castilla y León, que se extiende del 1 de abril al primer domingo de agosto y del 1 de septiembre al segundo domingo de octubre. Según recuerda la Administración autonómica, el objetivo de estos servicios es garantizar el cumplimiento de la normativa cinegética, la seguridad durante la práctica de la caza y la conservación de los recursos naturales.

Varios decomisos y denuncias en la comarca de Ágreda

En los últimos días, agentes medioambientales destinados en la comarca de Ágreda han realizado distintas actuaciones de vigilancia dentro de la temporada del corzo macho. En uno de los cotos inspeccionados, una misma persona fue denunciada en tres ocasiones en el plazo de una semana.

Cazador y guía con un corzo recién cobrado.
Cazador y guía con un corzo recién cobrado. © Ángel Vidal

Como resultado de estas intervenciones, los agentes decomisaron dos monoculares térmicos y un trofeo de corzo. Entre las infracciones detectadas figuran el uso de medios prohibidos para la caza, el incumplimiento del sistema de precintado de piezas de caza mayor y la falta de grabación telemática de la captura antes del traslado de la pieza o de sus partes.

También se habrían detectado incumplimientos relacionados con la seguridad, como disparos desde zona de seguridad y transporte o manejo indebido de armas durante la acción de caza.

Un vehículo interceptado con un arma cargada y un térmico

En otro coto cercano, durante la segunda quincena de abril, los agentes interceptaron un vehículo que circulaba por pistas forestales en un monte de Utilidad Pública. En su interior viajaban varios ocupantes que utilizaban un binocular térmico con convertidor de imagen.

Durante la inspección, uno de los ocupantes disponía de un precinto para corzo macho sin activar, en formato papel, acompañado únicamente de una imagen en el teléfono móvil. Además, los agentes comprobaron que el arma se encontraba cargada, fuera de su funda y lista para su uso dentro del vehículo, tras haber sido transportada por una zona de seguridad.

Los hechos podrían constituir varias infracciones graves en materia de caza, por lo que se procedió al decomiso del dispositivo térmico y a la formulación de las correspondientes denuncias.

La Junta recuerda que las infracciones graves pueden conllevar multas de entre 2.000,01 y 10.000 euros, además de la retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante un periodo de entre uno y tres años.

Estos operativos se desarrollan durante todo el año y se adaptan a cada época y modalidad cinegética. En algunas ocasiones, los agentes medioambientales y celadores actúan en colaboración con la Guardia Civil, otros agentes ambientales y guardas de caza.

Carlos Vignau

Redactor especializado en caza mayor y contenidos audiovisuales.

Es la voz de Cazaflix. Licenciado en Periodismo, ha trabajado en medios relacionados con el mundo taurino, la pesca y la caza. Su perfil combina experiencia en prensa escrita con sensibilidad por la narrativa visual, lo que lo convierte en una pieza esencial en la producción de reportajes y documentales de Cazaflix.