En la I Gala para la Protección del Medio Ambiente, celebrada en València y organizada por la Vicepresidencia para la Recuperación y la Conselleria de Medio Ambiente, la Generalitat destacó la aportación directa y continua del sector cinegético a la salud de los ecosistemas, una mención que refuerza la relevancia de su labor en pleno debate sobre la gestión de fauna en la Comunitat.
El reconocimiento que pone en valor el trabajo sobre el terreno
Durante la ceremonia, celebrada en l’Oceanogràfic, la Generalitat subrayó que gran parte del equilibrio ambiental en la Comunitat Valenciana depende del trabajo constante de miles de cazadores, técnicos y gestores que operan a diario en el territorio. La Federación fue distinguida por su papel en la contención de especies sobreabundantes, el control de invasoras y la prevención de enfermedades en fauna silvestre, tres pilares que permiten reducir riesgos sanitarios y ambientales.
La administración resaltó, además, que estas actuaciones contribuyen a mantener un entorno más seguro, limitar daños agrícolas y favorecer que las poblaciones salvajes evolucionen de manera sostenible.

La aportación de los cotos a la economía rural y a la prevención de incendios
El galardón también sirvió para destacar el impacto positivo de los cotos de caza en la mejora y el mantenimiento de los hábitats. Desde la Generalitat se remarcó que estos espacios, gestionados de forma activa, ayudan a frenar incendios, reducen accidentes por fauna y generan alimento sostenible para la cadena trófica.
A ello se añade el impulso económico que reciben los pueblos vinculados a la actividad cinegética: ingresos directos, empleo ligado al medio natural y financiación de proyectos de conservación que, en muchos casos, no podrían sostenerse sin la implicación del sector.
Una llamada al apoyo institucional sin dogmas
En su intervención, la presidenta de la Federación, Lorena Martínez, agradeció el reconocimiento y lo interpretó como un respaldo al esfuerzo cotidiano del colectivo. Subrayó que la caza es una herramienta imprescindible para mantener el equilibrio de la biodiversidad y que la gestión activa del territorio no entiende de ideologías, sino de resultados visibles sobre el terreno.
Martínez pidió a las administraciones «de todos los niveles» que apoyen esta labor «incalculable» y abandonen planteamientos alejados de la realidad rural. Recordó que la federación seguirá defendiendo la gestión responsable, la colaboración con las instituciones y el compromiso con la conservación, porque «sin una presencia activa en el territorio, nuestros ecosistemas serían mucho más vulnerables».





