La Fundación Artemisan aprovechó la celebración de su gala anual para hacer balance del trabajo desarrollado durante los últimos años y reivindicar el papel de la ciencia como principal herramienta para garantizar el futuro de la caza en España. La entidad destacó que ya ha publicado más de 40 trabajos científicos, ha impulsado cerca de 60 proyectos de investigación y ha consolidado un equipo multidisciplinar formado por investigadores, juristas y especialistas en comunicación.
El acto reunió a representantes del sector cinegético, colaboradores e instituciones vinculadas al medio rural en una cita que sirvió para repasar algunos de los proyectos más relevantes desarrollados por la fundación y lanzar un mensaje claro: la defensa de la caza debe apoyarse en datos, gestión y conocimiento científico.
La ciencia, el principal argumento para defender la caza
Durante la gala se recordó que el Observatorio Cinegético continúa siendo uno de los grandes proyectos transversales de la Fundación Artemisan, aunque actualmente la entidad desarrolla numerosas investigaciones centradas en especies concretas y en otros ámbitos relacionados con la conservación de la biodiversidad.
Los responsables de la fundación insistieron en que su labor no se limita exclusivamente a las especies cinegéticas, sino que también estudian fauna no cazable y aspectos relacionados con la gestión integral del medio natural, reforzando la idea de que la actividad cinegética desempeña un papel fundamental en la conservación de los ecosistemas.
Uno de los mensajes más destacados de la noche fue que la defensa de la caza ya no puede sostenerse únicamente en argumentos tradicionales, sino que necesita el respaldo permanente de estudios científicos rigurosos capaces de responder con evidencia a los debates sociales y políticos.
El lince ibérico, un ejemplo del cambio de la caza
Uno de los momentos más emotivos llegó con la presentación del documental «El regreso del lince ibérico, cómo los cazadores cambiaron la historia», una producción que pone el foco en la evolución de la relación entre la actividad cinegética y una de las especies más emblemáticas de la fauna española.
La pieza explica cómo los cazadores pasaron de formar parte de un problema histórico para el lince ibérico a convertirse en protagonistas de su recuperación gracias a la mejora del hábitat, la gestión del conejo y la colaboración en distintos proyectos de conservación.
El mensaje fue contundente: sin la implicación del mundo cinegético, la recuperación del felino habría sido mucho más complicada.
Tolerancia cero con el furtivismo
La Fundación Artemisan volvió a mostrar durante la gala su firme rechazo al furtivismo, una práctica que calificó como una actividad delictiva con importantes consecuencias ambientales, económicas y sociales.
En este sentido, se explicó el estudio que la entidad desarrolla conjuntamente con la Guardia Civil para analizar la dimensión real del problema. El proyecto recopila información procedente de las bases de datos policiales con el objetivo de conocer mejor la incidencia del furtivismo y diseñar herramientas más eficaces para combatirlo.

Asimismo, durante el acto también se recordó la colaboración existente entre ambas entidades para recopilar información sobre los accidentes de tráfico provocados por fauna silvestre, un ámbito en el que Artemisan también desarrolla diferentes líneas de investigación.
Comunicación, investigación y respaldo jurídico
La gala sirvió igualmente para poner en valor otras áreas de trabajo de la fundación, como el asesoramiento jurídico o la labor divulgativa que desarrolla para trasladar a la sociedad los resultados de sus investigaciones.
En este contexto se celebró una nueva edición de los Premios de Periodismo Fundación Artemisan. Durante la entrega de galardones se destacó que, en apenas unos años, la entidad ha conseguido construir una voz «rigurosa y creíble» capaz de participar en el debate público sobre la gestión de la naturaleza y la actividad cinegética.
La conclusión de la noche resumió la filosofía que ha guiado el crecimiento de la fundación desde su creación: la caza solo podrá afrontar los retos del futuro si continúa apoyándose en la investigación, la gestión responsable y el conocimiento científico, tres pilares que Artemisan considera imprescindibles para garantizar la conservación de la biodiversidad y el futuro del mundo rural.
