La Junta de Castilla y León ha reiterado que la decisión de permitir, a partir del 1 de abril, la práctica de la caza mayor y menor en los cotos afectados por los incendios forestales del pasado verano en la provincia de León se apoya en informes técnicos que avalan la medida.
El portavoz del Ejecutivo autonómico y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, defendió en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que la reapertura es «la más adecuada» atendiendo a la situación del entorno y a la evolución de las especies cinegéticas.
Argumento técnico y evolución «favorable»
Según explicó el portavoz, la decisión tiene en cuenta «las circunstancias medioambientales, el contenido de la naturaleza y la evolución del número de las especies», que calificó de favorable. En este contexto, el Ejecutivo considera procedente compatibilizar nuevamente la actividad cinegética en estos territorios «en los términos que se venían haciendo hasta hace pocos meses».
La medida afecta a cotos ubicados en zonas castigadas por los grandes incendios del verano en León, entre ellos áreas próximas a Fasgar, uno de los enclaves más dañados por el fuego.
Carriedo reconoció, no obstante, que desconoce por qué los informes técnicos en los que se basa la decisión no se han hecho públicos hasta el momento, pese a la polémica generada en torno a la reapertura.

Críticas y posible recurso
La autorización ha suscitado críticas de colectivos contrarios a la medida, que sostienen que no se han respetado los plazos establecidos en la normativa forestal. En concreto, recuerdan que la Ley de Montes fija un periodo de cinco años antes de permitir determinados aprovechamientos en terrenos incendiados, frente a los siete meses transcurridos desde los fuegos del verano.
Ante el anuncio de posibles recursos judiciales, el portavoz autonómico afirmó que la Junta respeta estas posiciones y que, en su caso, el asunto «tendrá su cauce en los tribunales de justicia».
El consejero subrayó que, junto a las voces críticas, también existen sectores del territorio que respaldan la decisión y la consideran adecuada para la realidad socioeconómica de la zona.
Debate abierto en el medio rural
La reapertura de la caza en montes afectados por incendios vuelve a situar en el centro del debate la compatibilidad entre recuperación ambiental y aprovechamiento cinegético, especialmente en provincias como León, donde la actividad forma parte del tejido económico y social del medio rural.
Mientras se dirime la controversia jurídica, la Junta mantiene que su resolución responde a criterios técnicos y a la situación actual de las poblaciones de fauna, defendiendo que la medida no compromete la evolución natural de los ecosistemas afectados por el fuego.





