La Generalitat Valenciana ha aprobado el decreto 142/2025, que marca un antes y un después en la gestión de los ungulados silvestres. A partir de ahora, podrá declararse la “sobreabundancia” de especies como el ciervo, el corzo o la cabra montés, lo que permitirá flexibilizar la caza en determinadas zonas de la Comunitat Valenciana. Esta medida busca dar respuesta a los crecientes problemas de daños agrícolas, accidentes de tráfico y riesgos sanitarios derivados del aumento de poblaciones de fauna salvaje.
Las zonas de sobreabundancia: un cambio de paradigma
Hasta ahora, sólo el jabalí contaba con un régimen especial de control, pero el nuevo decreto amplía esa posibilidad a otras especies de caza mayor. Cuando una zona sea declarada de sobreabundancia, quedarán sin efecto los planes técnicos de ordenación cinegética vigentes, pasando la caza a considerarse una técnica de control y gestión, no una modalidad deportiva.
Esto permitirá usar medios hasta ahora restringidos, como visores térmicos o nocturnos, faros acoplados al arma o atrayentes no contaminantes, además de eliminar cupos de captura y agilizar los permisos. También se podrá fijar un esfuerzo mínimo de caza obligatorio para reducir las densidades poblacionales.

Los ayuntamientos entran en escena
Otra novedad destacada es la implicación directa de los ayuntamientos en el control de los ungulados dentro de los núcleos urbanos. El decreto habilita a los consistorios a adoptar medidas activas de control poblacional mediante su propio personal o contratando empresas especializadas.
En estos casos, se permitirá el uso de jaulas, capturaderos, armas anestésicas, arcos o armas de fuego, siempre bajo la supervisión de las fuerzas de seguridad, que establecerán los perímetros de seguridad necesarios.
El sector cinegético, satisfecho pero consciente del reto
La Federación de Caza de la Comunitat Valenciana, presidida por Lorena Martínez, ha valorado la norma como positiva al haberse escuchado al sector. Entre las medidas más celebradas están la ampliación del calendario de batidas, ganchos y saltos hasta el 15 de marzo y la reducción de cargas burocráticas.
No obstante, Martínez advierte que las zonas de sobreabundancia implicarán más trabajo para los clubes de caza, que deberán responder con mayor esfuerzo en los territorios donde se activen las medidas extraordinarias.
El nuevo marco legal marca un paso importante en la cogestión entre la Administración y los cazadores, que pasarán a desempeñar un papel esencial en la regulación de las poblaciones silvestres y en la prevención de conflictos con la fauna en la Comunitat Valenciana.





