RTVE Play ha publicado este 9 de septiembre de 2026 una pieza firmada por Ismael Arranz en la que se asegura literalmente: «Casi 80.000 galgos son sacrificados cada año en nuestro país» y que «el infierno comienza cuando termina la temporada de caza». El texto se vincula al programa Dog House, que cada semana capitanea Chenoa en La 1 de TVE, y presenta ese mensaje como telón de fondo del episodio sobre la adopción de un galgo. Puede leerse en la pieza de RTVE Play.
Pero el señalamiento contra la caza no se limita al artículo publicado en la web de la corporación pública. El mismo discurso fue pronunciado ante las cámaras por la propia Chenoa durante la emisión del programa. La cantante y presentadora no aparece simplemente como una conductora ajena al mensaje elaborado por otros, sino que pone voz al relato y lo presenta como un hecho ante cientos de miles de espectadores. «Para miles de galgos, el infierno comienza al terminar la temporada de caza. Los menos eficientes son torturados o sacrificados. Óscar tuvo más suerte y solo fue abandonado», afirma Chenoa en el programa.
La frase no se presenta como una opinión, una denuncia de una asociación animalista o una acusación pendiente de demostrar. Tampoco está acompañada por una fuente, un informe, una estadística oficial o una explicación que permita conocer de dónde sale la afirmación. Chenoa la pronuncia como una realidad generalizada y establece una relación directa entre el final de la temporada de caza y la supuesta tortura, sacrificio o abandono de miles de galgos.
El efecto es inmediato: la actividad cinegética queda señalada como responsable de una matanza masiva que, según los datos oficiales disponibles, sencillamente no existe en esa magnitud. Que lo diga la televisión pública, financiada por todos los españoles, es de una gravedad mayor. Y que sea una figura con la popularidad y la capacidad de influencia de Chenoa quien verbalice el mensaje multiplica todavía más su alcance.

Chenoa y TVE hacen suyo el discurso contra los cazadores
Durante el programa, Luis, el hombre interesado en adoptar a Óscar, desarrolla el mismo relato ante las cámaras: «Produce una lástima profunda y un desafío enorme de pensar todo lo que sufren los galgos, con todo el tema de la caza cuando se acaba la temporada y dejan de ser útiles. Bueno, es un mundo totalmente oscuro en el que, al final, los que tenemos un poquito de sensibilidad nos hace polvo y sobre el que creo que había que ver un poquito más de luz para saber lo que hay y todo lo que sufren estos animales, entre otros, con todo este mundo».
La intervención no se limita a mostrar su preocupación por un animal concreto o a condenar casos reales de maltrato, algo que compartiría cualquier persona con un mínimo de sensibilidad. Luis describe directamente el mundo de la caza con galgos como «un mundo totalmente oscuro» y sostiene que estos perros sufren cuando dejan de resultar útiles al terminar la temporada.
Lejos de introducir algún matiz, reclamar datos o recordar que no puede responsabilizarse a todos los cazadores de los delitos cometidos por determinadas personas, Chenoa responde: «Así es, Luis, pero afortunadamente gente extraordinaria como tú ayuda a paliar tanto dolor. Al final del programa sabremos si el sueño se hizo realidad o la convivencia frustró la adopción».
Ese «Así es, Luis» tiene una importancia evidente. Chenoa no se distancia de la acusación, sino que la confirma y refuerza. La presentadora da por válido que el mundo de la caza con galgos es un espacio oscuro en el que los animales dejan de ser útiles, sufren y necesitan que otras personas «palíen tanto dolor». El espectador recibe así un relato cerrado: los cazadores utilizan a los galgos, desechan a los que no rinden, los torturan o sacrifican y, posteriormente, personas sensibles y extraordinarias deben rescatarlos.
Un bulo difundido a la vez en televisión y en la web de RTVE
Dog House es un formato de adopción canina que RTVE estrenó en el verano de 2025 y que ha renovado para una segunda temporada. Chenoa, que ya capitaneó la primera entrega, vuelve a estar al frente del espacio en La 1. El programa tiene audiencia real, llega a cientos de miles de espectadores y, cuando una presentadora conocida formula una acusación tan grave sin aportar pruebas, esa acusación se convierte para muchos en una verdad asumida.
El contenido emitido en televisión y el artículo posterior de RTVE Play se complementan. Chenoa habla de «miles de galgos», asegura que los menos eficientes son «torturados o sacrificados» y presenta el abandono como la opción afortunada. La web de RTVE convierte después ese mensaje genérico en una cifra concreta: «Casi 80.000 galgos son sacrificados cada año en nuestro país».
No se aporta en ninguno de los dos casos una fuente oficial que permita sostenerlo. No se identifica un registro de animales sacrificados, una estadística policial, una investigación judicial o un estudio académico que haya documentado semejante número. RTVE y Chenoa convierten una acusación sin respaldo en una afirmación categórica, mientras omiten los datos oficiales que contradicen la existencia de ese supuesto exterminio anual.
El daño sobre la imagen de los cazadores es proporcional al altavoz. No estamos ante un comentario aislado publicado por una cuenta anónima en las redes sociales, sino ante un mensaje construido, pronunciado y difundido por la principal televisión pública española, con una presentadora de enorme popularidad como rostro y voz del relato.
Lo que dicen los informes oficiales y lo que dicen Chenoa y TVE
El contraste con los datos oficiales es demoledor. El Estudio sobre la gestión de la protección animal en España, elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ofrece por primera vez cifras públicas y verificables sobre el abandono de perros en España.
El estudio contabiliza 18.764 entradas de perros en los centros analizados. El 81,1% corresponde a animales perdidos o abandonados, aproximadamente 15.216 perros de todas las razas. El 12,9% del total de entradas son perros de razas de caza y solamente el 2,8% son galgos. Aplicando la proporción general de animales perdidos o abandonados, las cifras equivalen aproximadamente a 1.965 perros de caza y unos 425 galgos.
Es importante precisar que el estudio no constituye un censo absoluto de cada animal abandonado o maltratado en España. Sin embargo, sí es la referencia oficial disponible y ofrece una dimensión completamente alejada de los 80.000 galgos supuestamente sacrificados cada año que RTVE presenta como un hecho. Frente a esos datos públicos, la corporación no muestra un solo documento que respalde su cifra.
Además, la categoría de perros perdidos o abandonados incluye situaciones muy diferentes y no permite atribuir automáticamente cada entrada a un cazador. Un perro recogido puede haberse extraviado, haber sido robado o proceder de cualquier otra circunstancia. Tampoco el simple hecho de que un animal sea de una raza tradicionalmente utilizada para cazar demuestra que perteneciera a un cazador o que hubiera sido abandonado al terminar la temporada.
La Real Federación Española de Caza (RFEC) y las federaciones autonómicas llevan meses reclamando que medios de comunicación y representantes públicos se atengan a esos datos antes de señalar al colectivo cinegético. El informe del Ministerio, señalan, «marca un antes y un después» porque desmonta de forma oficial el relato del abandono masivo que durante años ha circulado sin contraste. Que Chenoa y RTVE difundan ahora el mismo discurso, ignorando ese documento, resulta difícil de justificar desde cualquier criterio periodístico.
Los registros históricos del SEPRONA apuntaban en la misma dirección. Hasta que la Guardia Civil dejó de publicar estadísticas desagregadas en torno a 2020, sus datos mostraban cifras de abandonos de galgos que se contaban en decenas de ejemplares al año, muy lejos de los 50.000 que repetían las organizaciones animalistas y que ahora RTVE ha elevado hasta los 80.000. Jara y Sedal ya recogió en su momento cómo el SEPRONA desmontó ese mantra con sus propias actuaciones y estadísticas.
El bulo ha ido creciendo con los años. Primero se habló de 50.000 galgos abandonados; ahora RTVE asegura que casi 80.000 son directamente sacrificados. Chenoa añade que los menos eficientes son torturados o sacrificados y que aquellos que únicamente terminan abandonados han tenido más suerte. La acusación se hace cada vez más grave mientras las pruebas continúan sin aparecer.
Un colectivo criminalizado sin pruebas
Detrás de cada cifra hay personas concretas: galgueros que cuidan a sus perros durante años, rehaleros que miman a cada animal y cazadores que dedican tiempo y dinero al bienestar de sus perros de trabajo. Presentar a ese colectivo como responsable de una matanza de decenas de miles de animales al año, sin una sola fuente oficial que lo sostenga y cuando el bulo ya ha sido desmentido es desinformación difundida desde un medio público.
Y esa desinformación tiene consecuencias reales. Alimenta el prejuicio social, justifica presiones legislativas sobre la caza y estigmatiza a quienes ejercen una actividad legal y regulada. También perjudica el debate sobre el abandono animal, porque sustituye el análisis riguroso de sus causas por un culpable colectivo elegido de antemano.
España cuenta con casi un millón de cazadores con licencia en vigor. Son un colectivo de enorme peso social, económico y territorial, especialmente en el mundo rural, donde la caza sostiene cotos, empleos de guardería, gestión de fauna y actividad en municipios amenazados por la despoblación. Criminalizar a ese colectivo con datos falsos es un agravio que tiene nombre y apellidos en cada pueblo de España. El propio Gobierno ya desmontó este bulo con datos; que RTVE y Chenoa lo ignoren merece una explicación pública.
Cómo reclamar ante la Defensora de la Audiencia de RTVE
RTVE dispone de un mecanismo oficial para que los ciudadanos pidan explicaciones por sus contenidos. La Defensora de la Audiencia, María Esperanza Rodríguez Escario, es la figura encargada de atender quejas y sugerencias sobre lo que emite o publica la corporación pública. El canal más directo es el formulario oficial de la Defensora de la Audiencia, accesible desde la página institucional de participación de RTVE. También es posible escribir directamente a defensora@rtve.es. El trámite es gratuito y no requiere identificación especial.
Para que la queja sea efectiva conviene identificar con precisión tanto la emisión como el contenido publicado en internet: programa 8 de la segunda temporada de Dog House, título de la pieza («Dog House muestra el drama de los galgos cuando termina la temporada de caza»), fecha de publicación (9 de septiembre de 2026), autor (Ismael Arranz) y enlace directo a la página de RTVE Play Noticias.
A continuación, hay que señalar las afirmaciones concretas que se consideran inexactas. En la web aparece la frase «Casi 80.000 galgos son sacrificados cada año en nuestro país». En el programa, Chenoa asegura: «Para miles de galgos, el infierno comienza al terminar la temporada de caza. Los menos eficientes son torturados o sacrificados. Óscar tuvo más suerte y solo fue abandonado».
La reclamación puede solicitar que RTVE aporte las fuentes oficiales que sostienen ambas afirmaciones o, si no existen, que rectifique públicamente. También conviene mencionar que Chenoa respaldó el discurso posterior del adoptante respondiendo «Así es, Luis», sin introducir ningún dato, matiz o advertencia que permitiera entender que se estaba exponiendo una opinión personal.
Aportar la referencia al informe del Ministerio de Derechos Sociales, que sitúa en el 2,8% la proporción de galgos entre las entradas registradas en protectoras animales y permite estimar en torno a 425 los perdidos o abandonados, refuerza la queja con documentación pública. Un tono respetuoso y preciso facilita que la Defensora evalúe el caso con agilidad; guardar copia del envío permite hacer seguimiento de la respuesta.
