El TSJ de Castilla y León suspende la caza de cinco aves tras una petición de SEO/BirdLife

Becada, avefría, agachadiza común, agachadiza chica y silbón europeo quedan con cupo cero esta temporada; los zorzales no están afectados

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La temporada se ha torcido de golpe para buena parte de los cazadores de becada y aves acuáticas en Castilla y León. El Tribunal Superior de Justicia de la comunidad ha paralizado cautelarmente el aprovechamiento cinegético de cinco especies de aves, una decisión que obliga a revisar jornadas ya organizadas en plena campaña de media veda y migración. Lo ha confirmado Santiago Iturmendi, presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, a Jara y Sedal, medio que recoge también una nota informativa difundida por la propia Federación la tarde del 5 de noviembre.

La medida responde a una solicitud de medidas cautelares presentada por SEO/BirdLife, que vuelve a activar la vía judicial para frenar aprovechamientos cinegéticos ya en marcha, como había hecho semanas antes en Madrid. Según ha trasladado Iturmendi, las especies afectadas en Castilla y León son la becada, la avefría, la agachadiza común, la agachadiza chica y el silbón europeo. El presidente federativo ha desmentido expresamente que los zorzales estén incluidos en la suspensión, frente a versiones distintas que empezaron a circular nada más conocerse la noticia. Para quien organiza una jornada de becada con sus perros este fin de semana, la aclaración es la diferencia entre salir al monte con tranquilidad o exponerse a una denuncia.

El auto deja las capturas en cero sin escuchar antes a la Junta

De acuerdo con la nota federativa recogida por Jara y Sedal, el auto fue dictado el 4 de noviembre por la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Castilla y León, con sede en Valladolid. La resolución fija en cero el número máximo de piezas que cada cazador puede cobrar al día de las cinco especies durante toda la temporada 2026-2027, mientras el procedimiento judicial continúa su curso. La Federación explica que la decisión se adoptó de forma urgente y sin dar audiencia previa a la Administración autonómica, a la que el tribunal concede un plazo de tres días para presentar alegaciones. Ese trámite es habitual en las medidas cautelarísimas: permite a la Junta defender su posición una vez dictada la suspensión, pero no implica por sí mismo que vaya a revertirla. Una cautelar de este tipo busca congelar la situación mientras se resuelve el fondo del recurso, no adelanta sentencia sobre si la caza de esas aves puede o no reanudarse. Los servicios jurídicos de la Federación autonómica y de la Real Federación Española de Caza están estudiando el contenido del auto para decidir sus próximos pasos, y la organización ha pedido a cazadores y sociedades gestoras que cumplan la medida con rigor.

Qué aves entran en la suspensión y cuáles no

La becada (Scolopax rusticola) es probablemente la pieza con más tirón sentimental de las cinco: en Castilla y León mueve a una afición que organiza sus salidas alrededor del trabajo de los perros de muestra y de los movimientos migratorios de otoño e invierno, cuando el ave llega desde el norte de Europa y se refugia en bosques húmedos con suelo blando donde hurgar con el pico en busca de lombrices. La avefría (Vanellus vanellus) es un limícola de campos abiertos, barbechos y zonas encharcadas, fácil de reconocer por su cresta y su vuelo errático. La agachadiza común (Gallinago gallinago) y la agachadiza chica (Lymnocryptes minimus) frecuentan praderas húmedas, juncales y orillas fangosas, y su caza exige buen ojo porque levantan el vuelo de forma brusca y zigzagueante. El silbón europeo (Anas penelope) es un pato de superficie que inverna en lagunas, embalses y marismas, habitual en las jornadas de espera al amanecer o al atardecer. Ninguna de ellas incluye a los zorzales, que siguen su régimen habitual al margen de este auto. Tampoco debe darse por supuesto que otras especies de caza menor queden afectadas por extensión: la relación que ha trasladado Iturmendi es la que figura en la nota federativa, y cualquier ampliación tendría que constar expresamente en el propio auto judicial.

El precedente de Madrid, con especies y condiciones distintas

La suspensión llega menos de un mes después de que el TSJ de Madrid paralizase, también a petición de SEO/BirdLife, la caza de nueve especies en esa región. Según informó entonces Jara y Sedal, aquel auto, dictado el 6 de octubre de 2026 por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Madrid, acogía la petición de la entidad ecologista y suspendía cautelarmente la caza de nueve especies en toda la región durante la temporada 2026-2027: perdiz roja, codorniz común, becada, zorzal alirrojo, zorzal real, paloma zurita, paloma bravía, corneja negra y urraca. La becada es la única especie que se repite en ambas listas. En Madrid la suspensión sí alcanzó a dos especies concretas de zorzal —el alirrojo y el real—, mientras que en Castilla y León, según la información disponible, ningún zorzal está afectado. También varían las condiciones: el aviso madrileño contempla excepciones para determinadas cacerías de suelta y cotos comerciales, particularidades que corresponden a aquel procedimiento y que no pueden darse por aplicables en Castilla y León sin que conste expresamente en el auto castellanoleonés. Tras la decisión de Madrid, la Fundación Artemisan anunció que se personaría para intentar revertir la suspensión cautelar de la caza de nueve especies, aportando informes científicos construidos con datos del Observatorio Cinegético y de proyectos de seguimiento de codorniz y zorzales. Esa batalla jurídica sirve de referencia sobre el tipo de respuesta que cabe esperar del sector, aunque cada procedimiento autonómico sigue su propio calendario y sus propios argumentos.

Qué deben hacer ahora cazadores y titulares de coto

Mientras el auto siga en vigor, la pauta práctica no admite matices: cero capturas de becada, avefría, agachadiza común, agachadiza chica y silbón europeo en toda Castilla y León. Los responsables de sociedades de cazadores y titulares de cotos deberían retirar de inmediato esas cinco especies de cualquier calendario, autorización interna o parte de jornada, y trasladar el cambio sin demora a socios, invitados y guardas, especialmente antes de salidas ya programadas para este fin de semana. Conviene también desconfiar de listados que circulen por grupos de mensajería sin procedencia clara: la confusión inicial sobre si los zorzales estaban o no incluidos es un buen ejemplo de lo rápido que se deforma una noticia de este tipo entre cuadrillas. La referencia fiable, mientras no haya una comunicación oficial distinta, es la relación de cinco especies confirmada por la Federación autonómica. Si durante una jornada aparece alguna de las aves afectadas, lo prudente es no disparar, extremando la identificación en las zonas donde puedan coincidir con otras especies de silueta parecida, como ocurre entre agachadizas y otros limícolas de porte similar. La Ley 4/2021, de 1 de julio, de Caza y de Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León tipifica como infracción grave cazar especies excluidas temporalmente de la práctica cinegética, una categoría en la que encajaría abatir ejemplares de las cinco aves mientras dure la suspensión; las infracciones graves llevan aparejadas multas de entre 2.000,01 y 10.000 euros, según recoge la propia norma. Conviene no confundir esta previsión general con una sanción ya aplicada a este caso concreto: su alcance exacto para este auto deberá confirmarse con la resolución judicial definitiva y con la aplicación que haga la Junta. Una alegación de la Administración, un anuncio de recurso o una nota de prensa de cualquiera de las partes no reactivan por sí mismos la caza de estas aves: hace falta una resolución judicial que modifique expresamente la medida cautelar. Hasta entonces, la vía más segura para enterarse de cualquier cambio es seguir las comunicaciones oficiales del TSJ de Castilla y León, de la Junta y, como apoyo sectorial, de la Federación de Caza de Castilla y León, que ya ha demostrado en otros episodios recientes su disposición a trasladar con rapidez las novedades a los cotos federados, como ocurrió con el reciente cambio sobre el precinto digital acordado con la Consejería.

Un pulso que ya tensa la relación entre cazadores y ecologistas

El episodio se suma a una relación cada vez más tensa entre el sector cinegético castellanoleonés y SEO/BirdLife. Hace apenas unas semanas, la Federación de Caza de Castilla y León pidió a la Junta que revisara y paralizara la financiación autonómica destinada a la organización ecologista, en una petición que coincidió con reclamaciones similares de las federaciones andaluza y extremeña. Esa misma semana, fuentes de Jara y Sedal han señalado que SEO/BirdLife mantiene desde hace años una línea de reclamaciones jurídicas contra la Junta en torno a la media veda, lo que explica por qué en el sector se habla ya de una «batalla jurídica» de fondo más que de un episodio aislado. Para los cotos, lo inmediato sigue siendo organizativo: reajustar calendarios, avisar a los equipos de guardería y evitar que una jornada mal planificada termine en una denuncia que nadie busca. Lo que suceda con las alegaciones de la Junta en los próximos días marcará si la suspensión se mantiene, se matiza o se levanta, pero hasta entonces el mensaje de la Federación es claro: capturas cero para las cinco especies señaladas, sin tocar a los zorzales.