La Guardia Civil investiga a dos vecinos de Fuente del Maestre (Badajoz) por su presunta implicación en un delito contra la fauna después de que fueran sorprendidos utilizando un sistema prohibido para intentar capturar codornices comunes (Coturnix coturnix) en un coto social del municipio.
La actuación se produjo durante la mañana del pasado sábado, dentro de los dispositivos de vigilancia que la Benemérita desarrolla de forma habitual para prevenir actividades furtivas y proteger la fauna silvestre. Los agentes habían recibido información sobre posibles prácticas ilegales relacionadas con la captura de aves en la zona y establecieron un operativo para comprobar los hechos.
Durante el servicio observaron a dos personas cuya actitud levantó sospechas. Según la información facilitada por la Guardia Civil, ambos trataron de abandonar el lugar rápidamente en un vehículo al advertir la presencia de los agentes, aunque fueron interceptados antes de poder marcharse.
La posterior inspección permitió descubrir los elementos que, presuntamente, estaban utilizando para desarrollar la actividad ilegal.
Un reclamo electrónico y una red preparados para la captura
Tras identificar a los dos hombres, los agentes comprobaron que uno de ellos portaba un reclamo acústico electrónico que reproducía el canto de la codorniz. Este tipo de dispositivos están prohibidos porque permiten atraer aves de forma artificial, alterando su comportamiento natural y facilitando su captura.
La inspección del terreno reveló además la existencia de una red desplegada y preparada para atrapar ejemplares en las inmediaciones del lugar donde se encontraban los sospechosos. La combinación de ambos sistemas constituye un método de captura considerado masivo y no selectivo por la normativa de conservación de fauna.

Los agentes verificaron igualmente que los investigados carecían de autorización para ejercer la actividad cinegética y que la especie objetivo se encuentra actualmente en período de veda, por lo que su captura está prohibida.
La codorniz atraviesa desde hace años una situación que ha provocado un intenso debate entre administraciones, científicos y sector cinegético sobre el estado de sus poblaciones y las medidas necesarias para garantizar una gestión sostenible. Precisamente por ello, las administraciones mantienen una vigilancia especial sobre cualquier actuación ilegal que pueda afectar a la especie.
Métodos expresamente prohibidos por la ley
La legislación española y la normativa europea de conservación de aves silvestres prohíben el uso de redes y reclamos electrónicos debido a su capacidad para capturar animales de manera indiscriminada.
A diferencia de la actividad cinegética regulada, donde existen períodos hábiles, cupos y modalidades autorizadas, estos sistemas no permiten una selección adecuada de las capturas y pueden afectar a distintas especies de aves presentes en la zona.
Por este motivo, su utilización está considerada una infracción grave cuando no llega a constituir delito o, como ocurre en determinados casos, puede derivar en responsabilidades penales por afectar directamente a la fauna silvestre mediante procedimientos expresamente prohibidos.
Diligencias judiciales y material intervenido
Con las pruebas obtenidas durante la actuación, la Guardia Civil instruyó diligencias contra ambos vecinos por su presunta implicación en un delito contra la fauna.
Tanto el reclamo electrónico como la red fueron intervenidos por los agentes y puestos a disposición judicial junto con el resto de las actuaciones practicadas. La investigación ha sido remitida a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros, que determinará la responsabilidad de los investigados.
La Guardia Civil recuerda que la captura de especies silvestres mediante procedimientos masivos o no selectivos puede acarrear penas de hasta dos años de prisión, además de otras sanciones administrativas y la inhabilitación para el ejercicio de la caza.
