La histórica casa armera John Rigby & Co., uno de los nombres más emblemáticos de la fabricación de armas de caza de lujo, acaba de inaugurar su nueva sede en Londres. La firma, que celebró en 2025 su 250 aniversario, inicia así una nueva etapa con unas instalaciones concebidas para reunir bajo un mismo techo sus talleres artesanales, su patrimonio histórico y los espacios destinados a recibir a clientes y aficionados. El traslado supone un importante paso para una compañía cuya trayectoria está estrechamente ligada a la historia de los grandes rifles de caza y a las expediciones cinegéticas que durante generaciones han alimentado su prestigio internacional.
El nuevo edificio, situado en el número 42 de Clapham Manor Street, ocupa una antigua escuela de ballet catalogada como inmueble protegido de grado II por su valor histórico y arquitectónico. Su transformación ha requerido tres años y medio de trabajos de rehabilitación, durante los cuales la firma ha adaptado los espacios a las necesidades de sus maestros armeros sin renunciar al carácter original de la construcción. El resultado es una sede que combina tradición y funcionalidad, con talleres especializados, una sala de exposición, un museo, un estudio de grabado y las instalaciones de la Rigby Academy.
Un edificio histórico convertido en el nuevo hogar de Rigby
La nueva sede ha sido concebida para que los visitantes puedan descubrir el proceso de fabricación de las armas que han dado fama a Rigby durante dos siglos y medio. La planta baja está dedicada íntegramente a los maestros armeros de la compañía, con diferentes espacios especializados en los trabajos de madera, metal y acabado. Esta distribución permite conocer las distintas etapas que intervienen en la creación de un arma artesanal, desde la preparación y ajuste de sus componentes hasta los procesos de terminación que caracterizan a los rifles y escopetas de alta gama. La intención de la firma es que quienes visiten sus instalaciones puedan apreciar directamente la habilidad, la precisión y el trabajo manual que exige la fabricación de cada una de sus piezas.
El traslado también responde a las necesidades de crecimiento de la compañía después de más de una década trabajando en Pensbury Place, donde Rigby estableció sus talleres tras recuperar su presencia en Londres en 2013. Aquellas instalaciones desempeñaron un papel fundamental en el renacimiento de la firma, pero el nuevo edificio ofrece más espacio y unas condiciones especialmente diseñadas para desarrollar su actividad artesanal y mostrarla al público. Además de los talleres, las dependencias albergan la Rigby Academy, un estudio dedicado al grabado, un museo y una amplia sala de exposición donde conviven las armas actuales con algunas de las piezas históricas más representativas de la casa.

El legendario rifle de Jim Corbett preside la sala de exposición
Uno de los elementos más llamativos de las nuevas instalaciones es el lugar reservado a un arma de enorme importancia en la historia de Rigby: el rifle que perteneció al célebre cazador y naturalista Jim Corbett. Esta pieza ocupa una posición central en el nuevo showroom, donde se exhibe bajo una mesa con superficie de cristal sobre la que serán presentadas a los clientes las nuevas armas fabricadas por la compañía. La elección de este emplazamiento no es casual, ya que pretende establecer una conexión directa entre los rifles que contribuyeron a construir la reputación internacional de Rigby y los que continúan saliendo actualmente de sus talleres londinenses.
La sala de exposición conserva además algunos de los elementos arquitectónicos originales del edificio, como los techos abovedados y las vigas de roble a la vista, que proporcionan un escenario especialmente apropiado para mostrar las armas y la colección histórica de la firma. La presencia del rifle de Corbett en el centro de este espacio simboliza el vínculo de Rigby con una época en la que sus armas acompañaban a cazadores y exploradores en expediciones por diferentes continentes. De este modo, cada nuevo rifle que se presente sobre la mesa compartirá protagonismo con una de las piezas que mejor representan el legado cinegético de la compañía, una manera de recordar que su actividad actual continúa estrechamente relacionada con una tradición armera construida a lo largo de generaciones.
Marc Newton: «Queríamos que los maestros armeros fueran el corazón de este proyecto»
El director general de John Rigby & Co., Marc Newton, ha destacado la importancia de este traslado para el futuro de la compañía y el papel que desempeñaron sus anteriores instalaciones en la recuperación de la firma. Según explica, Pensbury Place proporcionó a Rigby el espacio que necesitaba para reconstruirse y siempre ocupará un lugar especial en la historia reciente de la casa. Sin embargo, la nueva sede de Clapham Manor Street ha permitido desarrollar un proyecto más ambicioso, concebido específicamente para afrontar la siguiente etapa de una empresa que aspira a mantener su identidad artesanal y continuar creciendo sin perder el vínculo con sus orígenes.
Newton ha insistido en que uno de sus principales objetivos era situar a los maestros armeros en el centro de las nuevas instalaciones, permitiendo que los visitantes contemplen la destreza y el cuidado que intervienen en la fabricación de cada arma. El responsable de Rigby considera especialmente significativo que el recorrido por los talleres desemboque en una sala de exposición dedicada a la historia de la firma, donde el rifle de Jim Corbett ocupa el lugar más destacado. Para el director general, presentar las nuevas armas sobre una mesa que alberga una pieza tan representativa constituye una declaración de principios sobre la importancia que la compañía concede tanto a su patrimonio como a los conocimientos artesanales que continúan transmitiéndose entre generaciones.
Dos siglos y medio fabricando algunos de los rifles de caza más célebres
Fundada en Dublín en 1775, John Rigby & Co. cuenta con más de 250 años de experiencia en la fabricación de armas. La compañía abrió su primera tienda en Londres en 1865 y mantuvo su actividad tanto en la capital británica como en Irlanda hasta el cierre de su establecimiento de Dublín en 1897. A lo largo de su trayectoria, la firma fue consolidando una reputación internacional vinculada especialmente a sus rifles de caza mayor, combinando soluciones mecánicas reconocidas por su calidad con un trabajo artesanal que convirtió muchas de sus creaciones en auténticas piezas de colección.
La historia más reciente de Rigby también ha estado marcada por importantes cambios. En 1997, la compañía trasladó su actividad a Estados Unidos, donde permaneció hasta su regreso a Londres en 2013, después de ser adquirida por el grupo alemán L&O. Aquel mismo año recuperó su histórica colaboración con Mauser, una relación industrial cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIX y que ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de algunos de sus rifles de cerrojo más representativos. El retorno a la capital británica permitió recuperar la tradición de fabricación londinense de la marca y sentó las bases de una nueva etapa centrada en la producción artesanal y la recuperación de su patrimonio histórico.
Actualmente, el catálogo de Rigby comprende rifles de cerrojo, rifles dobles y escopetas, entre los que destacan sus exclusivos Rising Bite, las armas completamente personalizadas de la línea London Best, los rifles Big Game y el conocido Highland Stalker. Cada una de estas familias representa una parte de la identidad de la compañía, desde las armas de lujo fabricadas por encargo hasta los rifles concebidos para quienes buscan diseños tradicionales vinculados a la historia de la caza mayor. La combinación de estas líneas de producción permite a Rigby mantener su presencia en diferentes segmentos del mercado sin abandonar una filosofía basada en el trabajo especializado de sus armeros.
Una nueva etapa para una de las grandes casas armeras británicas
La apertura de la nueva sede londinense representa mucho más que un cambio de dirección para John Rigby & Co. Después de celebrar su 250 aniversario, la firma dispone de unas instalaciones preparadas para conservar su patrimonio, desarrollar nuevos proyectos y acercar al público el trabajo que realizan sus artesanos. La posibilidad de contemplar los diferentes procesos de fabricación, visitar el museo y conocer algunas de las armas históricas que han acompañado a grandes nombres de la caza convierte el nuevo edificio en un espacio de especial interés para los aficionados a la armería tradicional y a la historia cinegética.
Con sus nuevos talleres, la academia y el espacio expositivo reunidos en Clapham Manor Street, Rigby pretende afrontar las próximas décadas manteniendo los principios que han definido su trayectoria desde 1775. La presencia del rifle de Jim Corbett en el corazón de las instalaciones resume la filosofía de este proyecto: preservar una historia excepcional y utilizarla como inspiración para continuar fabricando en Londres armas que mantienen viva una de las tradiciones armeras más reconocidas del mundo.
