Una escena tan insólita como llamativa sorprendió a un vecino de la localidad francesa de Chalon-sur-Saône el pasado 15 de junio. Mientras preparaba una barbacoa en el jardín de su casa, vio aparecer un rebeco (Rupicapra rupicapra) que, tras un salto mal calculado, acabó cayendo de lleno en la piscina de la vivienda.
El animal fue incapaz de salir por sus propios medios y, después de varios intentos fallidos por alcanzar el borde, comenzó a mostrar signos de agotamiento, obligando al propietario a avisar a los bomberos para evitar que terminara ahogándose.
Un salto que terminó en el agua
Según recogió el diario francés Le Journal de Saône-et-Loire (JSL), el propietario apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando vio cruzar al rebeco su jardín a toda velocidad.
«Estaba limpiando la barbacoa cuando lo vi pasar como una flecha. Dio un salto y aterrizó justo en medio de la piscina», relató posteriormente el vecino.
Tras caer al agua, el animal consiguió nadar hasta uno de los laterales e intentó impulsarse para salir, pero las paredes lisas de la piscina le hicieron resbalar una y otra vez, obligándole a seguir nadando sin descanso.
Los bomberos lograron tranquilizar al animal
Al comprobar que el rebeco comenzaba a agotarse, el propietario alertó a los servicios de emergencia alrededor de las once de la mañana. Los bomberos acudieron equipados con un lazo de captura y una jaula de transporte para inmovilizar al animal con seguridad. Una vez fuera del agua, lo cubrieron con varias toallas para mantenerlo en la oscuridad, una técnica habitual que ayuda a reducir el estrés de los animales salvajes durante este tipo de intervenciones.
Gracias a la rápida actuación de los equipos de rescate, el rebeco pudo recuperarse sin sufrir lesiones de consideración.
La anécdota más curiosa de la jornada llegó cuando los bomberos comentaron al propietario que poco antes habían recibido otra llamada procedente de la misma zona. En esa ocasión, un vecino aseguraba haber visto un «camello» deambulando por las inmediaciones. Todo apunta a que la confusión se debió a una mala identificación del rebeco, cuya silueta sorprendió a quien realizó el aviso.
La coincidencia provocó más de una sonrisa entre los efectivos desplazados al lugar, que comprobaron poco después cuál era realmente el protagonista de la historia.
Finalmente fue trasladado a una zona segura
Tras valorar la posibilidad de enviarlo al centro de recuperación de fauna de Athénas, en la región francesa del Jura, los responsables optaron finalmente por trasladarlo hasta Cuiseaux, donde existen otros rebecos que viven en libertad.
De esta forma, el animal pudo regresar a un entorno adecuado después de protagonizar una escena tan insólita como afortunadamente con final feliz.
