¿Sabes qué es una pichivata? Esta es una de las mejores formas de improvisar un día de caza entre amigos

Una pichivata es una pequeña batida, de esas que se organizan entre unos cuantos amigos para echar una mañana de caza. Un manchón, algunos perros y unos pocos puestos bastan para hacerse una idea del plan. Después, que los cochinos estén dentro y quieran salir por donde esperamos ya es otra cosa.

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«Vamos a dar una pichivata, ¿te apuntas?». Si te gusta la caza, la propuesta tiene fácil respuesta. Primero dices que sí y luego preguntas dónde, cuándo y quiénes van. Porque pasar una mañana en el monte con unos amigos, escuchando a los perros y con la posibilidad de que te entre un jabalí, es un plan al que cuesta ponerle pegas.

Puede que hayas participado en alguna sin haber utilizado nunca esa palabra. En el Vocabulario General de la Montería Española aparece como sinónimo de «gancho», y el glosario de Caza y Montería la define como una «pequeña batida». Así de sencillo. Luego cada cuadrilla tiene sus costumbres y su manera de organizarla.

Qué es exactamente una pichivata

Para entendernos, se trata de cazar una mancha pequeña colocando unos puestos y entrando con los perros para intentar levantar lo que haya dentro. Puede ser ese rincón del coto donde se ven rastros de cochino o un manchón con suficiente espesura para que se encamen. Se organiza la jornada, se reparten las posturas y, una vez que todo el mundo está colocado, comienza la caza.

No hay una cifra de cazadores, perros o hectáreas que sirva para definir todas las pichivatas. La palabra se utiliza para hablar de una cacería de dimensiones reducidas. Eso sí, que sea pequeña y entre conocidos no significa que se pueda organizar de cualquier manera: hay que tener claro dónde se coloca cada uno, cómo se va a batir el terreno y qué condiciones se deben cumplir para cazarlo.

Buena parte de su atractivo está en la compañía. Con pocos puestos y amigos de toda la vida, resulta fácil disfrutar de los lances de los demás casi como de los propios. Y si alguno falla una ocasión clara, conviene que vaya preparando la explicación, porque durante la comida seguramente le tocará contarla unas cuantas veces.

Los perros ponen la mañana en marcha

Un manchón con algo de encame puede dar mucho juego. Si guarda algún cochino, los perros tienen trabajo por delante y los puestos una buena razón para estar atentos. A veces todo sucede enseguida; otras, hay que registrar bastante monte antes de escuchar la primera ladra. También puede ocurrir que los rastros prometan mucho y la mañana termine sin que aparezca nada.

En estas cacerías pequeñas, cuando el terreno lo permite, se puede seguir bastante bien el trabajo de los perros. Escuchas por dónde andan, dónde se paran y en qué momento empiezan a correr detrás de una pieza. Si llevan cencerra o cascabel, también puedes situarlos cuando la vegetación no deja verlos. Para quien disfruta con ellos, esa parte de la jornada ya tiene mucho interés.

Después siempre habrá conversación sobre el perro que encontró al cochino, el que insistió en una mata o el que volvió cuando los demás estaban recogidos. Y, por supuesto, cada dueño tendrá algo que decir del suyo. Son esas pequeñas cosas que hacen entretenida la mañana, incluso cuando a uno no le ha tocado ver caza.

Una palabra de las que se aprenden cazando

Pichivata es una de esas palabras que escuchas a otros cazadores y acabas incorporando a tu vocabulario sin pensarlo demasiado. La oyes en casa, en la cuadrilla o al llegar a un coto y enseguida entiendes de qué están hablando. Para algunos será un gancho; para otros, una pequeña batida. Lo importante es que todos se hacen una idea del plan.

Si tuviera que explicárselo a alguien que nunca ha oído la palabra, se lo diría así: juntarte con unos amigos, cazar un manchón con ayuda de unos perros y probar suerte con lo que haya dentro. Después os reunís, coméis algo y comentáis la mañana. Si ha habido lances, mejor; y si no, al menos habéis echado un buen rato de campo juntos. Eso es una pichivata y por eso apetece tanto cuando alguien propone dar una.