La Junta de Castilla y León ha autorizado 587 permisos de caza para la temporada 2026-27 en las reservas regionales de la provincia de León —Riaño, Ancares y Mampodre— tras la celebración de las respectivas juntas consultivas presididas por el delegado territorial, Eduardo Diego. Las tres reservas contarán además con un Fondo de Gestión superior a 705.000 euros destinado a actuaciones medioambientales y mejoras cinegéticas.
Distribución de permisos por reservas
En la Reserva Regional de Caza de Riaño se han aprobado 355 permisos individuales. De ellos, 163 corresponden a rebeco (Rupicapra pyrenaica), 2 a corzo (Capreolus capreolus), 100 a ciervo (Cervus elaphus) y 24 a cabra montés (Capra pyrenaica).
En cuanto a la caza colectiva, se prevén 66 cacerías, distribuidas en 55 monterías de jabalí (Sus scrofa), 8 jornadas de caza menor y 3 de becada (Scolopax rusticola).En la Reserva de Ancares se concederán 109 permisos, de los cuales 59 serán para rebeco, 3 para cabra montés y 4 para ciervo. Además, se plantean 43 cacerías colectivas, con 31 monterías de jabalí y 12 jornadas de caza menor.

Por su parte, la Reserva de Mampodre contará con 123 permisos, repartidos en 40 de rebeco, 35 de ciervo, 3 de cierva, 2 de cabra montés y 1 de corzo. También se programan 42 cacerías colectivas, con 28 monterías de jabalí, 12 jornadas de caza menor y 12 de becada.
Más de 705.000 euros para gestión y mejoras
Las juntas consultivas han informado también de la previsión económica del Fondo de Gestión, que se nutre del 15% del importe de los permisos más los gastos de cacería.
Para la temporada 2026-27 se estima una dotación superior a 705.000 euros. La distribución prevista contempla aproximadamente 462.000 euros para Riaño, casi 119.000 euros para Ancares y unos 124.000 euros para Mampodre.
Estas partidas se aplicarán a la mejora del hábitat cinegético mediante tratamientos selvícolas y trabajos de mantenimiento, así como al acondicionamiento y reparación de infraestructuras dentro de las reservas. También se destinarán recursos a actuaciones orientadas a la prevención de daños agrícolas y accidentes de tráfico, a la contratación de personal y alquiler de vehículos y a la renovación de materiales ópticos, armas y munición reglamentaria. Además, el fondo cubrirá el suministro de alimentación complementaria, incluida la provisión de piensos vitaminados, y la asistencia técnica necesaria para planes de ordenación cinegética, revisiones, censos, estudios y labores de vigilancia.
Las juntas consultivas, órgano asesor en el que participan técnicos del Servicio Territorial de Medio Ambiente, alcaldes y representantes municipales, informan los planes antes de su aprobación definitiva por la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal.





