PARD | VISORES DE CAZA NOCTURNOS Y TÉRMICOS | REVIEW

PARD: la revolución en visores nocturnos y térmicos

En la caza nocturna, donde cada detalle puede marcar la diferencia, la tecnología óptica se convierte en un aliado imprescindible. En este análisis ponemos a prueba tres de las apuestas más sólidas de PARD, distribuidas en España por Excopesa: los visores nocturnos Night Stalker EX y Night Stalker Mini, junto al visor térmico Pantera 256Q. Tres herramientas que buscan ofrecer al cazador una ventaja real en condiciones de oscuridad total.

Una experiencia inmersiva con el Night Stalker EX

El primero en pasar la prueba es el Night Stalker EX, un visor que sorprende por la calidad de imagen que aporta su sensor 4K real y su pantalla OLED circular, diseñada para imitar el campo visual humano. Esta innovación ofrece una experiencia más natural, evitando la pérdida de imagen habitual en otros formatos. A ello se suma un módulo infrarrojo desmontable disponible en dos longitudes de onda y un telémetro láser con alcance de hasta 1.000 metros. Con autonomía de hasta 14 horas y funciones como calculadora balística, grabación automática y conectividad WiFi, este visor se presenta como una opción robusta y versátil para largas jornadas de espera o rececho.

La ligereza del Night Stalker Mini

El Night Stalker Mini apuesta por la compacidad y la ligereza, con apenas 45 gramos de peso y un diseño en tubo estándar de 30 mm que permite montarlo como un visor tradicional. Su sensor de alta resolución y la pantalla IPS circular garantizan imágenes nítidas tanto de día como de noche. Gracias a su zoom óptico 3x combinado con digital 2x, se convierte en un compañero ideal para disparos a media distancia. Conectividad completa y funciones premium lo sitúan como una opción práctica y accesible para quienes buscan un visor nocturno manejable y fiable.

Pantera 256Q: el salto en visión térmica

La gran novedad de la gama es el Pantera 256Q, un visor térmico que rompe esquemas por su diseño compacto y su precio competitivo, en torno a los 800 euros. Su sensor térmico de alta sensibilidad detecta diferencias mínimas de temperatura, logrando un alcance de hasta 1.000 metros. Con apenas 447 gramos de peso y un formato tubular de 30 mm, se integra fácilmente en cualquier arma sin perder estética ni equilibrio. Además, incorpora funciones avanzadas poco habituales en su rango de precio, como hot tracking, giroscopio, brújula digital y grabación con retroceso.

Conclusión: tecnología pensada para el cazador

La gama de visores PARD analizada en este vídeo refleja una clara apuesta por la fiabilidad, la ergonomía y la innovación aplicada a la caza nocturna y térmica. Con opciones que van desde la inmersión visual del Night Stalker EX hasta la ligereza del Mini y la eficiencia del Pantera 256Q, los cazadores disponen de herramientas adaptadas a diferentes modalidades y presupuestos. Todo ello con el respaldo de un servicio postventa en España, que aporta tranquilidad y confianza en el uso real sobre el terreno.

Estos dispositivos confirman que, hoy en día, la tecnología óptica aplicada a la caza no solo mejora la experiencia del cazador, sino que también redefine la manera en que se enfrenta la oscuridad en el monte.

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