¿Un térmico que pesa menos que una lata de refresco, cabe en la palma y detecta un corzo a más de un kilómetro? Existe, se llama PARD TA32 LRF y ni tiene desperdicio. Este monocular llega con ganas de reventar el mercado: no solo por su calidad de imagen o alcance, sino porque lo hace todo… en formato bolsillo.
Ligero, robusto y con una autonomía más que suficiente para una espera larga, el nuevo PARD combina potencia térmica, grabación HD, conectividad Wi-Fi y un telémetro de verdad. No es un extra: es una herramienta que funciona y ayuda. Recopilamos sus características y por qué creemos que va a ser un nuevo superventas.

Visión térmica que impresiona
Nada más encenderlo, el primer impacto es la nitidez de la imagen. El sensor de 12 μm con NETD ≤20 mK responde incluso con niebla o lluvia.
El secreto está en su algoritmo IREA, que pule la imagen en tiempo real. Nada de vídeos pixelados ni figuras borrosas: ves detalles, diferencias de temperatura mínimas y movimiento con una fluidez brutal. Y si el entorno cambia, cambias tú también: con solo un botón puedes pasar entre los modos bosque, ciudad o lluvia, adaptando todo al momento.

Telémetro que mide de verdad
Pero lo que realmente marca la diferencia es su telémetro láser de hasta 1.000 metros. En la práctica, esto significa que puedes evaluar distancias en segundos, con precisión, y planificar una entrada sin fallos. En los recechos donde cada metro cuenta, este aparato nos da la seguridad que antes no teníamos con otros dispositivos sin telémetro o con estimaciones poco fiables.
Esto, unido a su ergonomía y su resistencia (IP67: lluvia, polvo y hasta pequeñas caídas), lo convierte en un dispositivo de campo real, no de escaparate.

Grabación, batería y detalles que suman
Además de mirar, también graba. Vídeo y fotos en HD que puedes enviar al móvil en el momento gracias a la conexión Wi-Fi. ¿Y la batería? Una 18650 recargable que aguanta unas seis horas: más que de sobra para una jornada larga.
Incluye USB-C, ranura SD para ampliar memoria o actualizar firmware, y un menú intuitivo que no exige leerse un manual eterno. Es cogerlo y empezar a usarlo. Y lo mejor: su precio, solo 1.299€ PVP, que lo pone al alcance de muchos que quieren dar el salto al mundo térmico sin dejarse un riñón.
Si estás buscando un térmico que funcione, pese poco y lo tenga todo, este es tu aparato. El PARD TA32 LRF llega para quedarse… y para ver lo que otros no ven.





