Con las últimas luces, el monte empieza a perder sus detalles. Reconocer un animal y distinguir lo que lo rodea exige una imagen que conserve las referencias del terreno. El PARD Night Stalker 4K 2.0 propone afrontar ese cambio con un mismo visor digital para el día y la noche, combinando un sensor 4K con una pantalla IPS circular de 1280 × 1280 píxeles.
Del día a la oscuridad
Su tecnología capta la luz de la escena y, cuando llega la oscuridad total, recurre a un iluminador infrarrojo desmontable, con opciones de 850 y 940 nanómetros. Disponible con objetivos de 50 y 70 mm, la versión de 70 mm ofrece desde 6,5 hasta 26 aumentos mediante ampliación digital. La función de imagen dentro de imagen permite observar un detalle ampliado mientras se mantiene una vista general del entorno.
El telémetro y la calculadora balística completan un equipo que combina una batería interna con otra extraíble. También permite grabar con audio: una forma de conservar esos instantes del campo y descubrir después movimientos o comportamientos que pasaron inadvertidos. Con un precio anunciado de 799 euros, el Night Stalker 4K 2.0 reúne estas prestaciones para quienes buscan continuidad entre la observación diurna y nocturna.
