La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha publicado la Orden de Vedas que regula los periodos hábiles de caza y las limitaciones aplicables durante la temporada cinegética 2026/27. La norma, que ha entrado en vigor este viernes, establece que el periodo general de caza menor se extenderá entre el 8 de octubre de 2026 y el 8 de febrero de 2027, mientras que para la caza mayor finalizará el 21 de febrero de 2027.
La nueva regulación mantiene algunas de las medidas adoptadas en campañas anteriores para hacer frente al crecimiento de determinadas poblaciones cinegéticas, especialmente las de ungulados, cuya expansión continúa generando problemas agrícolas, forestales y sanitarios en numerosos puntos de la región.
Más presión sobre ciervos, corzos, gamos y cabras monteses
Entre las principales novedades destaca el incremento de los cupos autorizados para varias especies de caza mayor. La Consejería de Desarrollo Sostenible mantiene así la línea de gestión aplicada en los últimos años para reducir la elevada densidad de ungulados existente en numerosos terrenos cinegéticos.

La Orden contempla un aumento del 30% en los cupos de machos de ciervo, corzo y gamo, mientras que en el caso de las hembras de ciervo, corzo, gamo y cabra montesa el incremento alcanza el 100% respecto a los cupos ordinarios.
La Administración regional considera que estas medidas son necesarias para seguir avanzando en el control poblacional de especies cuya expansión ha provocado un incremento de daños agrícolas, accidentes de tráfico y riesgos sanitarios asociados a enfermedades compartidas con la ganadería.
Por su parte, el jabalí continuará siendo una de las especies sometidas a un régimen de control más amplio. Como ya ocurrió en temporadas anteriores, podrá cazarse durante todo el año mediante aguardos fuera del periodo general.
La tórtola europea volverá a cazarse en agosto
La temporada 2026/27 supondrá también el segundo año consecutivo en el que los cazadores castellano-manchegos podrán volver a aprovechar cinegéticamente la tórtola europea (Streptopelia turtur), una especie que permaneció varios años sometida a moratoria en buena parte de Europa.
La autorización llega después de que los datos de seguimiento poblacional reflejen una recuperación significativa de la especie. Según los datos manejados por la Administración regional, la población reproductora alcanzó en 2025 los 2,1 millones de parejas, lo que supone un incremento cercano al 47% durante los últimos cuatro años.

Gracias a esta evolución favorable, Castilla-La Mancha dispondrá esta temporada de un cupo total de 20.777 tórtolas, que se distribuirán entre aquellos cotos que obtengan autorización específica y acrediten el cumplimiento de los requisitos técnicos exigidos.
Los únicos días autorizados para su caza serán el 22 y el 23 de agosto, y todas las capturas deberán registrarse mediante el sistema de precinto digital habilitado por la Administración.
Cambios en la gestión de la codorniz
Otra de las modificaciones incluidas en la nueva Orden afecta a la codorniz (Coturnix coturnix). La especie únicamente podrá cazarse durante el periodo de media veda en todas las comarcas de la región.
Con carácter general, el periodo hábil comprenderá desde el 20 de agosto hasta el 15 de septiembre, aunque en los municipios pertenecientes a las comarcas agrarias de la Serranía Alta de Cuenca y la Alcarria Baja de Guadalajara comenzará el 27 de agosto.
La normativa también limita las sueltas de codorniz a las zonas de adiestramiento de perros y aves de cetrería durante el periodo general de caza.
Además, la Orden introduce una simplificación administrativa para los titulares de terrenos cinegéticos. Aquellos cotos que registren todas sus capturas mediante la aplicación de precinto digital quedarán exentos de presentar el formulario MLEC para comunicar los resultados de la media veda antes del 15 de octubre.
Con esta nueva regulación, Castilla-La Mancha mantiene una estrategia cinegética basada en el control de las poblaciones de caza mayor, la gestión adaptativa de especies como la tórtola europea y una mayor digitalización de los procedimientos administrativos vinculados a la actividad cinegética.
