Nicanor Magaz Dimauro, representante de la sociedad de Foncastín de Oliegos, se impuso el sábado 31 de octubre en el XXXVI Campeonato Provincial de Caza Menor con Perro de Valladolid, disputado en el coto del Pinar de la Mejorada, en Olmedo (Valladolid). El vencedor sumó 5.000 puntos tras cobrar siete perdices, cuatro conejos y una paloma torcaz, en una jornada que reunió a 25 cazadores federados de distintas asociaciones de la provincia, según los resultados publicados por la Federación de Caza de Castilla y León. No es su primer título: según recoge Diario de Valladolid, se trata de su cuarto campeonato provincial en esta modalidad.
La prueba repitió sede en Olmedo, localidad que ya había acogido ediciones anteriores de esta cita y que vuelve a confirmarse como uno de los escenarios de referencia para la caza menor con perro en la provincia.
Una jornada de seis horas y media con perro de muestra
La actividad arrancó a las 7.30 horas con el sorteo de jueces y la revisión de la documentación de los participantes. Media hora después, a las 8.30, se produjo la salida hacia el cazadero, y la competición comenzó a las 9.00 para prolongarse hasta las 15.00 horas, momento en que tuvo lugar la entrega de premios. Entre perdices, conejos, becadas y torcaces, los 25 cazadores sumaron un total de 61 perdices, 42 conejos, tres becadas y seis torcaces, un balance que vuelve a situar a la perdiz y al conejo como las especies que decidieron la clasificación.
El segundo puesto fue para Enrique Moyano Vidal, representante de la asociación Avacap, que relegó al subcampeón del año pasado y repitió en el podio con 4.550 puntos tras contabilizar ocho perdices y una torcaz. La tercera posición correspondió a David Alonso Herrero, de Castronuño, con 4.100 puntos gracias a siete perdices y un conejo. El dato tiene su propia historia deportiva: Alonso había sido precisamente el campeón del XXXIII Provincial, celebrado también en Olmedo en 2023, cuando se impuso ante 26 competidores.
Dos billetes para el campeonato autonómico de Castilla y León
El reglamento de la modalidad reserva el acceso al campeonato autonómico a los dos primeros clasificados de cada provincial, de modo que Magaz y Moyano representarán a Valladolid en la siguiente fase, prevista en el coto de Santa Cristina de Valmadrigal, en León. Allí competirán junto a los campeones y subcampeones del resto de provincias castellanoleonesas, en una prueba que servirá además para repartir los billetes hacia la semifinal nacional. Los dos cazadores vallisoletanos llegan entre los favoritos: ambos acumulan ya cuatro títulos provinciales en su trayectoria deportiva.
Esta cita se suma a un calendario provincial que mantiene viva la tradición de la caza menor con perro en Valladolid. Pocos días antes, Zamora había disputado su propio campeonato provincial en terrenos vallisoletanos, concretamente en Cuenca de Campos, otra muestra de hasta qué punto los cotos de la provincia se han convertido en escenario habitual de estas pruebas deportivas, en una comunidad donde la práctica de la caza menor con perro sigue reuniendo cada temporada a decenas de cazadores federados.
Respaldo institucional y promesas para la liebre
La entrega de premios contó con la presencia de Joaquín Antonio Pino, consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León; de la alcaldesa de Olmedo, Myriam Martín Frutos; y de Miguel Ángel Venido Cendón, conocido como Tito, presidente del Club Deportivo de Cazadores Villa de Olmedo, además de técnicos municipales y representantes de otras asociaciones de cazadores de la provincia.
La alcaldesa agradeció a la Federación de Caza y al club local su implicación en la organización, así como la elección de Olmedo para acoger de nuevo esta cita provincial, y destacó la colaboración de Protección Civil durante el desarrollo de las actividades municipales. Pino, por su parte, trasladó el respaldo de la Junta al sector cinegético y puso en valor la labor de los cazadores en el control de especies que causan daños en los cultivos. El consejero avanzó además que la Consejería trabaja en la creación de dos servicios específicos, uno de caza y otro de pesca, con el objetivo declarado de mejorar la atención a ambos sectores, y apuntó la intención de impulsar medidas para recuperar las poblaciones de liebre atendiendo a las peticiones trasladadas por las federaciones y los propios cazadores.
Para quien sigue de cerca la actividad cinegética en la provincia, la cita de Olmedo vuelve a confirmar algo que ya refleja el mapa cinegético vallisoletano: con 464 cotos repartidos por casi todo el territorio provincial, la caza menor sigue siendo una actividad arraigada en pueblos como Olmedo, donde perdiz y conejo continúan marcando el pulso de cada temporada, mientras especies como la liebre reclaman ahora la atención de la administración autonómica.
