Una hembra de lince ibérico y sus dos cachorros han muerto ahogados en una balsa de riego revestida de plástico situada en la pedanía de Isso, perteneciente al municipio albaceteño de Hellín. Los tres ejemplares quedaron atrapados en una infraestructura que, según la información difundida hasta el momento, no disponía de una rampa de escape u otro sistema que les permitiera regresar a tierra firme.

La hembra, conocida como Urze, formaba parte del programa de recuperación del lince ibérico y llevaba cerca de dos años asentada en esta comarca. El fotógrafo de naturaleza Julián Fernández ha denunciado públicamente lo ocurrido y ha difundido imágenes de los animales fallecidos, calificando el suceso como una tragedia que podría haberse evitado.

Urze había llegado a la zona equipada con un collar de seguimiento. Poco después perdió a Libre, el macho con el que se había establecido, que murió atropellado en una carretera cercana. A pesar de ello, consiguió sacar adelante una primera camada y este año había vuelto a criar, por lo que la muerte de la hembra y de sus dos cachorros supone un importante revés para la recuperación de la especie en los Campos de Hellín.

Las balsas impermeabilizadas se convierten en trampas mortales

El principal peligro de muchas balsas de riego no reside únicamente en su profundidad. Cuando están impermeabilizadas con láminas de plástico, sus paredes resultan extremadamente resbaladizas, impidiendo que cualquier animal que caiga al agua pueda trepar para salir. Aunque consiga mantenerse a flote durante un tiempo, acaba muriendo por agotamiento o ahogado si no existe una vía de escape.

En este caso, diferentes medios locales han señalado que la instalación carecía de rampa o de cualquier otro elemento que facilitara la salida de los animales.

Se trata de un problema que afecta a numerosas especies. Linces, corzos, jabalíes, zorros, tejones, ginetas, erizos, reptiles, anfibios y aves pueden acudir a estas reservas de agua para beber y terminar atrapados. Desde hace años, asociaciones de cazadores, federaciones autonómicas y la Fundación Artemisan vienen reclamando la instalación de rampas de escape en estas infraestructuras, al considerar que cada año provocan la muerte de miles de animales silvestres y domésticos.

No es un caso aislado

La tragedia de Hellín recuerda a otro episodio muy similar ocurrido en octubre de 2017, cuando una hembra radiomarcada de lince ibérico y sus dos cachorros aparecieron ahogados en una balsa de riego de Vilches (Jaén). A raíz de aquel suceso, la Fiscalía abrió diligencias para esclarecer las circunstancias y comprobar si la instalación cumplía la normativa vigente.

Los canales de riego presentan un riesgo muy parecido. Sus paredes lisas o verticales y la corriente impiden salir a los animales que caen al agua. En algunos puntos de España ya se han implantado medidas como líneas de boyas, pasos específicos y rampas de escape que han demostrado reducir considerablemente la mortalidad de fauna.

En esta línea, la Fundación Artemisan y la Confederación Hidrográfica del Ebro desarrollan desde hace tiempo un proyecto para disminuir los ahogamientos en los canales de Calanda-Alcañiz y La Estanca mediante la identificación de puntos negros, la instalación de sistemas de guiado y la construcción de salidas adaptadas para la fauna.

Un riesgo también para las personas

Las balsas de riego no solo representan un peligro para los animales. En los últimos años también se han registrado varios accidentes mortales de personas que cayeron al agua o que entraron en ellas intentando rescatar a sus perros. Las paredes de plástico impiden igualmente que una persona pueda salir por sus propios medios, incluso aunque sepa nadar.

Entre los casos más conocidos figura el de un cazador de 36 años que falleció en diciembre de 2016 en una balsa agrícola de Zaidín (Huesca) mientras trataba de salvar a uno de sus perros. Posteriormente se produjeron accidentes similares en La Vall d’Uixó (Castellón) y en Binaced (Huesca), donde otros dos cazadores perdieron la vida en circunstancias parecidas.

La muerte de Urze y sus dos cachorros vuelve a evidenciar un problema conocido para el que existen soluciones relativamente sencillas. La instalación de rampas rugosas, escalas, vallados adecuados y sistemas de guiado puede evitar que una caída accidental termine convirtiéndose en una trampa mortal tanto para la fauna como para las personas.

Carlos Vignau

Redactor especializado en caza mayor y contenidos audiovisuales.

Es la voz de Cazaflix. Licenciado en Periodismo, ha trabajado en medios relacionados con el mundo taurino, la pesca y la caza. Su perfil combina experiencia en prensa escrita con sensibilidad por la narrativa visual, lo que lo convierte en una pieza esencial en la producción de reportajes y documentales de Cazaflix.