La suspensión cautelar de la caza de nueve especies de aves silvestres en la Comunidad de Madrid continúa provocando reacciones dentro del sector cinegético. Tras conocerse el auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), dictado el pasado 6 de octubre a solicitud de la organización ecologista SEO/BirdLife, la Fundación Artemisan ha anunciado que está trabajando para combatir judicialmente esta decisión, que afecta a algunas de las especies más representativas de la caza menor.
La entidad ha comunicado este viernes 9 de octubre su intención de personarse en el procedimiento y presentar alegaciones acompañadas de informes científicos que permitan cuestionar los argumentos empleados para solicitar la suspensión. Su objetivo es demostrar que existen datos suficientes sobre la evolución de las poblaciones cinegéticas y defender que el aprovechamiento de estas especies puede realizarse de forma sostenible.
Para ello, Artemisan recurrirá a la información recopilada durante años mediante distintas iniciativas de investigación en las que participan miles de cazadores españoles. Entre ellas destacan el Observatorio Cinegético, el Proyecto Coturnix, especializado en el seguimiento de las poblaciones de codorniz, y el Proyecto Zorzales, destinado a mejorar el conocimiento sobre estas aves migratorias.
Nueve especies afectadas por una decisión que preocupa a los cazadores
La medida judicial afecta a la perdiz roja, la codorniz común, la becada, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la paloma zurita, la paloma bravía, la corneja negra y la urraca. Se trata de especies con una importante presencia en distintas modalidades de caza menor, por lo que la suspensión supone un serio contratiempo para los aficionados y para los titulares de aprovechamientos cinegéticos de la región.
Desde Fundación Artemisan consideran que la decisión puede ocasionar importantes perjuicios económicos y de gestión a los cotos madrileños, especialmente en un momento en el que acaba de comenzar la temporada general de caza.
La organización sostiene que los argumentos presentados por SEO/BirdLife no reflejan adecuadamente toda la información científica disponible y cuestiona que se haya solicitado la suspensión de especies cuyas poblaciones presentan, según los datos que cita, tendencias estables o incluso positivas.
En este sentido, Artemisan señala expresamente los casos de la urraca y la paloma zurita. Según la fundación, los propios datos de SEO/BirdLife reflejan tendencias que no justificarían necesariamente una medida tan restrictiva. Asimismo, cuestiona que se haya alegado la ausencia de evaluaciones regionales específicas cuando, asegura, ya existen trabajos desarrollados tanto a través del Observatorio Cinegético como de iniciativas promovidas por la Comunidad de Madrid. Precisamente estos estudios formarán parte de la documentación que la entidad pretende aportar al procedimiento judicial.
Artemisan recurrirá a los datos científicos para desmontar los argumentos ecologistas
Uno de los pilares de la estrategia de Fundación Artemisan será la presentación de información obtenida mediante proyectos de seguimiento de fauna silvestre desarrollados durante los últimos años. La entidad considera que estos trabajos proporcionan una base científica sólida para evaluar el estado de las poblaciones y cuestionar la necesidad de suspender su aprovechamiento cinegético.
Entre las iniciativas más relevantes figura el Proyecto Coturnix, uno de los mayores programas de seguimiento de la codorniz común en Europa, que cuenta con la colaboración de miles de cazadores. También destacan el Proyecto Zorzales y el Observatorio Cinegético, una red de monitorización que permite recopilar información sobre la abundancia y distribución de numerosas especies mediante censos realizados sobre el terreno.
Fundación Artemisan recuerda que los datos obtenidos mediante estas iniciativas ya han servido para defender la continuidad de determinados aprovechamientos cinegéticos ante propuestas restrictivas planteadas en el ámbito europeo. Por ello, confía en que puedan contribuir también a revisar la decisión adoptada en Madrid.
La organización insiste en que las decisiones sobre conservación y gestión de fauna deben apoyarse en criterios científicos y técnicos, y no exclusivamente en interpretaciones parciales de la evolución de las poblaciones. Por su parte, SEO/BirdLife sostiene que la suspensión responde al riesgo que la actividad cinegética puede representar para especies en declive y a la necesidad de disponer de evaluaciones suficientes que justifiquen su caza.
La fundación denuncia los continuos intentos de restringir la actividad cinegética
En su comunicado, Fundación Artemisan también ha criticado la estrategia judicial de determinadas organizaciones ecologistas, a las que acusa de recurrir repetidamente las órdenes de vedas y otras normativas relacionadas con la actividad cinegética.
La entidad recuerda que varias iniciativas similares han terminado siendo rechazadas por los tribunales y considera necesario que este tipo de procedimientos tengan consecuencias cuando, a su juicio, no se encuentran suficientemente fundamentados. En este sentido, reclama que las decisiones sobre el aprovechamiento de los recursos naturales se adopten a partir de información científica rigurosa.
Artemisan defiende que la caza es una actividad legal y regulada que contribuye a la conservación del medio natural y al mantenimiento económico de numerosos territorios rurales. Asimismo, destaca la colaboración de entidades como Mutuasport, las federaciones de caza y miles de aficionados que participan voluntariamente en proyectos científicos de seguimiento de especies.
La personación anunciada por Fundación Artemisan abre así un nuevo frente en la controversia sobre la suspensión cautelar de la caza menor en Madrid. La resolución del TSJM no supone todavía una sentencia definitiva sobre el fondo del recurso, por lo que la aportación de nuevos informes y las alegaciones de las partes podrían resultar relevantes para el desarrollo del procedimiento.

