La Federación de Caza de la Comunitat Valenciana (FCCV) ha mostrado públicamente su rechazo al proyecto de macrovertedero previsto en el término municipal de Zarra (Valencia) y ha pedido a la Generalitat Valenciana que paralice una iniciativa que, a su juicio, tendría importantes consecuencias sobre el medio natural, la fauna silvestre y la actividad cinegética de la comarca.
La organización considera que la ubicación elegida reúne un elevado valor ecológico y constituye un territorio de gran importancia para numerosas especies de fauna, además de albergar una intensa actividad vinculada al mundo rural y a la gestión cinegética. Por ello, sostiene que una infraestructura de estas características sería incompatible con la conservación del entorno.
Un proyecto que sigue generando oposición
El rechazo al macrovertedero ha ido creciendo durante las últimas semanas y ha sumado el respaldo de numerosos colectivos sociales, ayuntamientos y organizaciones del Valle de Ayora-Cofrentes, preocupados por las posibles afecciones sobre el acuífero de la Mancha Oriental, el paisaje y los recursos naturales de la zona.
En este contexto, la Federación Valenciana de Caza se incorpora a ese frente contrario al proyecto y defiende que cualquier actuación de esta magnitud debe valorar también su impacto sobre la biodiversidad y sobre la gestión sostenible del territorio.
La entidad recuerda que los cazadores desempeñan un papel activo en la conservación de los hábitats, el seguimiento de la fauna y el control de poblaciones, por lo que considera imprescindible preservar espacios naturales que mantienen un importante valor ecológico y cinegético.
Defensa del patrimonio natural
La FCCV sostiene que el desarrollo económico debe ser compatible con la protección del medio ambiente y reclama que se prioricen soluciones que no comprometan el patrimonio natural ni los recursos de una comarca cuya riqueza ambiental constituye uno de sus principales activos.
La federación confía en que la Generalitat tenga en cuenta las alegaciones y el amplio rechazo social que ha suscitado el proyecto antes de adoptar una decisión definitiva sobre la instalación del macrovertedero.
