Arranca la temporada de caza mayor en Huelva y, con ella, llega también una propuesta que va más allá del monte: convertir parte de la carne cobrada en monterías en ayuda directa para quien más lo necesita. La Delegación Provincial de la Federación Andaluza de Caza (FAC) en Huelva ha puesto en marcha una campaña solidaria dirigida a las sociedades de cazadores de la provincia para que destinen parte o la totalidad de su carne de venado a comedores sociales y entidades asistenciales, aprovechando la cercanía de las fiestas navideñas como ventana de mayor necesidad.
Cómo funciona la campaña y quién puede sumarse
La mecánica es sencilla, al menos sobre el papel: cada sociedad de cazadores que quiera participar decide cuánta carne de venado donar, ya sea una parte de sus capturas o el total de lo obtenido en una jornada de montería. A partir de ahí, la propia federación actúa de intermediaria. Según explica la FAC, la delegación se encargará de coordinar las donaciones y poner en contacto a las sociedades participantes con comedores sociales, entidades asistenciales e iniciativas solidarias interesadas en recibir ese producto. Es decir, ningún club tiene que buscar por su cuenta a quién entregar la carne: ese trabajo de enlace lo asume la federación.
Las sociedades interesadas deben ponerse en contacto con la Delegación Provincial de la FAC en Huelva antes del 1 de diciembre, fecha en la que se cierra el plazo de inscripción a la iniciativa. Los teléfonos de contacto facilitados son el 637 066 115 y el 637 065 442, correspondientes a la delegación que dirige Miguel Gómez Belén, con sede en la calle Arquitecto Pinto de Huelva capital.
Una carne con valor nutricional y un destino que no se desperdicia
Más allá del gesto solidario, la campaña pone el foco en un producto que habitualmente queda fuera del circuito comercial pese a su calidad. La carne de venado es una de las carnes rojas más magras, con un aporte elevado de proteína, bajo contenido en grasa y colesterol, y presencia destacada de hierro y vitaminas del grupo B, especialmente la B12, nutrientes que contribuyen a la formación muscular y a la producción de glóbulos rojos. La FAC enmarca esta donación dentro del aprovechamiento sostenible de los recursos cinegéticos: la carne procedente de las monterías está ahí, es apta para consumo, y la pregunta que plantea la federación es por qué no darle un destino útil cuando una sociedad de cazadores dispone de más de la que necesita.
Este tipo de iniciativas no nace de la nada en el sector cinegético español. Entidades como APROCA, ASICCAZA o la Federación Española de Bancos de Alimentos llevan varias temporadas impulsando proyectos similares a escala nacional, canalizando donaciones de carne de ciervo, gamo y jabalí procesada en formato ragú hacia bancos de alimentos de distintas provincias. En Andalucía, Cazaflix ha recogido antes otros ejemplos de ese compromiso social del mundo cinegético, como la sociedad de cazadores de Cádiz que cada año da de comer a cientos de vecinos con un guiso elaborado a partir de carne de caza durante las fiestas de su pueblo.
«Cada sociedad puede aportar su granito de arena»
El delegado provincial de la FAC en Huelva resume así el espíritu de la campaña: «Cada sociedad puede aportar su granito de arena. Una parte de la carne obtenida en una montería puede convertirse en una ayuda importante para quienes más lo necesitan», señala Miguel Gómez Belén. Gómez Belén, cazador federado desde hace más de quince años y miembro de la Sociedad de Cazadores de Moguer, asumió la delegación onubense de la FAC hace unos meses y ya ha estado detrás de otras acciones de la federación en la provincia, como la ayuda con grano a sociedades de caza afectadas por el incendio de Niebla el pasado agosto.
La federación enmarca esta donación de carne en los valores de solidaridad, responsabilidad y compromiso social que, sostiene, forman parte de la caza federada andaluza. Desde la FAC se insiste en que la actividad cinegética no se limita a la gestión de fauna y ecosistemas, sino que también tiene una proyección social que, en este caso, se traduce en alimento para familias que lo necesitan justo en las fechas en que más escasea.
La trazabilidad, el paso que no puede saltarse
Ese aprovechamiento solidario, sin embargo, no puede desligarse del control sanitario que exige cualquier carne destinada a consumo humano, sea cual sea su destino final. En Andalucía rige el Decreto 196/2024, de 26 de agosto, publicado en el BOJA, que regula las condiciones sanitarias de la carne de caza con destino a consumo humano y que sustituyó al decreto anterior de 2018. La norma fija los requisitos de higiene y los controles sanitarios aplicables tanto a la carne de caza mayor y menor que se destina a un establecimiento de manipulación para su posterior comercialización como a la que se destina al autoconsumo, e incluye, entre otras exigencias, el análisis obligatorio de detección de triquina en las especies sensibles a este parásito antes de su consumo. Para una sociedad de cazadores que quiera donar carne de venado, esto significa que la pieza debe pasar por los controles veterinarios correspondientes antes de llegar a cualquier comedor social, un paso que la propia FAC deberá coordinar con cada club y con las entidades receptoras para garantizar que la solidaridad no se salte ningún filtro sanitario.
El plazo para apuntarse sigue abierto hasta el 1 de diciembre. Hasta entonces, la Delegación Provincial de la FAC en Huelva seguirá actuando de puente entre las sociedades de cazadores y las entidades solidarias de la provincia, con la vista puesta en que una parte de lo que deja la temporada de caza mayor llegue, antes de Navidad, a la mesa de quien más lo necesita.
