La Xunta de Galicia ha decidido dar un paso clave para conocer con precisión el estado real de tres de las especies más representativas de la caza menor en la comunidad: la codorniz, la tórtola y la paloma torcaz. Para ello, ha licitado un estudio por valor de 98.539 euros que permitirá analizar su distribución, abundancia y evolución poblacional antes de tomar decisiones de gestión futuras.
El trabajo, cofinanciado en un 60% con fondos europeos, pretende ofrecer una radiografía actualizada de estas aves mediante técnicas de observación y seguimiento sobre el terreno. El objetivo es claro: disponer de datos sólidos en un contexto marcado por el cambio de usos del suelo y la transformación del paisaje agrario gallego.
A Limia, último bastión para la codorniz
Uno de los focos principales del estudio será la comarca de A Limia (Ourense), donde todavía se concentran algunas de las poblaciones más relevantes de codorniz (Coturnix coturnix) en Galicia. Municipios como Rairiz de Veiga, Xinzo de Limia o Sandiás forman parte de este enclave, donde la presencia de cereal sigue ofreciendo un hábitat favorable para la especie.
La codorniz ha sufrido un acusado descenso en las últimas décadas, en paralelo a la desaparición de los cultivos tradicionales. Hoy, su presencia en Galicia es mucho más limitada, lo que ha convertido a A Limia en un punto estratégico tanto para su estudio como para la actividad cinegética.

La situación de la tórtola común (Streptopelia turtur) es todavía más delicada. Esta especie migratoria, que pasa el invierno en África y regresa en primavera a la península, lleva años en franco retroceso, lo que ha provocado su veda cinegética.
El estudio incluirá el análisis de colonias reproductoras en cerca de 50 puntos de Galicia, con el fin de evaluar su estado actual y detectar posibles áreas de recuperación. A esta presión se suma la expansión de la tórtola turca, una especie invasora que compite por el hábitat y los recursos.
La paloma torcaz, en expansión
Frente a estas tendencias negativas, la paloma torcaz (Columba palumbus) muestra un comportamiento muy distinto. Esta especie ha demostrado una notable capacidad de adaptación a entornos humanizados, lo que le ha permitido mantener poblaciones estables e incluso en crecimiento.
Habitual en cultivos y masas forestales como robledales, la torcaz sigue siendo una de las especies más presentes en el territorio gallego y mantiene su interés cinegético en distintas modalidades, especialmente en espera. El análisis de su estado servirá también para confirmar esta tendencia positiva y ajustar su gestión en función de datos actualizados.
