El Gobierno de Cantabria ha anunciado que intensificará los controles poblacionales de jabalíes en el Parque Nacional de los Picos de Europa, un espacio donde la caza está prohibida desde la aprobación de la Ley de Parques Nacionales, pero donde la situación sanitaria obliga a adoptar medidas extraordinarias. La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, confirmó que estos controles se realizarán con participación de cazadores locales, que colaborarán en la extracción de aproximadamente cien ejemplares al año en territorio cántabro.
La presión creciente del jabalí, unida al riesgo real de enfermedades emergentes, ha llevado a la Consejería a reforzar las actuaciones preventivas. Susinos subraya que la expansión de la peste porcina africana y de otras patologías en fauna silvestre «pone de manifiesto la importancia de intensificar las medidas de control sanitario». El jabalí actúa como reservorio y vector, y su presencia descontrolada podría afectar gravemente al sector ganadero y al equilibrio ambiental del Parque.
Una estrategia sanitaria prioritaria para el territorio
En su intervención durante la XXV Sesión del Pleno del Patronato del Parque Nacional de Picos de Europa, celebrada en el Centro de Estudios Lebaniegos de Potes, la consejera definió estos controles como una herramienta «clave» para reducir riesgos. El objetivo es doble: limitar la transmisión de enfermedades y proteger la actividad ganadera tradicional en los municipios de influencia.

La reunión permitió también repasar la situación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), cuyo desarrollo avanza de forma coordinada entre Cantabria, Asturias y Castilla y León. Susinos señaló que la tramitación está en su fase final y que los decretos de aprobación podrían publicarse durante el primer semestre de 2026. Una vez en vigor, el PRUG permitirá iniciar programas específicos en conservación, uso público, gestión ganadera y ampliación de áreas protegidas.
Inversiones, conservación y apoyo al territorio
Cantabria destinará 750.000 euros al presupuesto de gestión del Parque para 2026, dentro de un total de 2,18 millones compartidos por las tres comunidades. Entre las actuaciones previstas destacan subvenciones para particulares —con diecinueve solicitudes aprobadas por importe de 50.000 euros— destinadas a cerramientos, reparación de invernales y rehabilitación de cuadras. Para los ayuntamientos se aprobarán ayudas por 210.000 euros, que beneficiarán a Tresviso, Camaleño y Cillorigo de Liébana.
Además, se ejecutarán trabajos de mantenimiento de infraestructuras ganaderas, como abrevaderos, cabañas comunales y muelles de carga, especialmente en la zona de Áliva y en majadas de Asturias y León. El plan incluye también el arreglo de pistas clave para vigilancia y gestión del territorio, como la pista Bejes-Ándara-Mancondíu, y actuaciones de conservación ambiental tras los incendios de La Caballar y Obesón-Camba.
El Pleno contó con representantes de las tres autonomías, el Organismo Autónomo Parques Nacionales, alcaldes, organizaciones agrarias, entidades conservacionistas y agentes sociales, un reflejo de la compleja estructura institucional del Parque y del alcance de las decisiones que afectan a su gestión.
El anuncio de estos controles poblacionales marca un nuevo escenario para Picos de Europa, donde la conservación y la sanidad ganadera obligan a tomar decisiones excepcionales que, según Cantabria, solo pueden desarrollarse con rigor técnico y la implicación de los cazadores locales.






