La gestión de las sobrepoblaciones de fauna continúa siendo uno de los principales desafíos para numerosos municipios españoles. En Alcázar de San Juan, en la provincia de Ciudad Real, las cifras alcanzadas durante el último año reflejan la magnitud del problema. Los cazadores de la Sociedad La Deportiva han participado en la retirada de 62.000 conejos y 12.000 palomas, unos datos que han llevado al Ayuntamiento a renovar el convenio de colaboración que mantiene desde hace años con la entidad cinegética.
La alcaldesa de la localidad, Rosa Melchor, y el concejal Benjamín Gallego rubricaron el acuerdo junto al presidente de la sociedad de cazadores, Pedro Camuñas. El objetivo es continuar desarrollando actuaciones de control poblacional sobre dos especies cuya elevada densidad está generando importantes perjuicios tanto en el campo como en el casco urbano.
El conejo sigue siendo uno de los mayores problemas del campo
La situación del conejo en amplias zonas agrícolas de Castilla-La Mancha lleva años preocupando a agricultores, administraciones y cazadores. En comarcas como la de Alcázar de San Juan, las altas densidades de la especie provocan daños continuados en cultivos herbáceos, viñedos y otras explotaciones agrícolas.

Los responsables municipales consideran que las actuaciones realizadas durante el último año han evitado pérdidas económicas mucho mayores. La cifra de 62.000 ejemplares controlados da una idea de la presión que soporta el territorio y de la capacidad reproductiva de una especie que encuentra refugio en infraestructuras, taludes ferroviarios, carreteras y determinadas zonas donde el control resulta especialmente complejo.
La colaboración de los cazadores se ha convertido en una herramienta clave para contener el crecimiento de las poblaciones. Según explicó Pedro Camuñas, los cerca de 500 socios de La Deportiva participan durante todo el año en diferentes actuaciones autorizadas para reducir los daños que los animales provocan en las explotaciones agrarias.
Las palomas también generan problemas en el núcleo urbano
La otra gran preocupación del municipio son las palomas. Su presencia masiva en determinadas zonas urbanas provoca deterioro de edificios, mobiliario público y monumentos, además de problemas relacionados con la limpieza y la salubridad.
Durante el último año se eliminaron 12.000 ejemplares, una cifra que evidencia la dimensión del problema. Desde la sociedad de cazadores recuerdan que el control de estas aves forma parte de una estrategia más amplia destinada a mantener unas poblaciones compatibles con la convivencia en el entorno urbano.

La alcaldesa calificó la situación de ambas especies como «dos auténticas plagas de nuestra época» y aseguró que las cifras de capturas ayudan a comprender la magnitud del desafío al que se enfrenta el municipio. Según señaló, sin estas actuaciones las consecuencias para la agricultura y para la conservación de los espacios públicos serían mucho más graves.
Un trabajo coordinado entre Ayuntamiento, cazadores y Junta
El convenio renovado no constituye la única medida aplicada en Alcázar de San Juan. El Ayuntamiento mantiene además contratos específicos con empresas especializadas para la captura de palomas en determinadas zonas urbanas donde resulta necesario actuar de forma continuada.
Paralelamente, existe coordinación con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para intervenir en espacios protegidos o áreas donde las limitaciones legales impiden actuar mediante los procedimientos habituales empleados por los cazadores.
La renovación del acuerdo confirma el papel que desempeña la caza como herramienta de gestión de fauna en numerosos municipios españoles. En un contexto marcado por el incremento de daños agrícolas y conflictos derivados de determinadas sobrepoblaciones, los datos de Alcázar de San Juan vuelven a poner de manifiesto la importancia de contar con mecanismos eficaces de control para evitar que el problema alcance dimensiones aún mayores.
