Los incendios forestales dejan una imagen devastadora que suele desaparecer de los titulares cuando el fuego queda extinguido. Sin embargo, para la fauna salvaje las consecuencias continúan durante semanas e incluso meses. Sin cubierta vegetal y con gran parte de sus recursos alimenticios destruidos, muchas especies afrontan un periodo especialmente complicado hasta que el monte comienza a recuperarse.

Con esa realidad presente, un grupo de cazadores de la provincia de Ávila decidió organizar el reparto de 25.000 kilos de patatas en distintas zonas afectadas por el incendio para proporcionar alimento a los animales silvestres que permanecen en el entorno o regresan progresivamente a él. La iniciativa se desarrolló gracias a la colaboración de agricultores, voluntarios y sociedades de cazadores, que coordinaron el transporte y la distribución del alimento por diferentes puntos del terreno quemado.

Una ayuda mientras el monte vuelve a producir alimento

El objetivo no es sustituir el proceso natural de regeneración, sino ofrecer un apoyo puntual durante las primeras semanas posteriores al incendio, cuando muchas especies encuentran serias dificultades para localizar comida.

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Ciervos, corzos, jabalíes, conejos y otras especies cinegéticas, además de numerosos animales protegidos, ven reducidas drásticamente sus posibilidades de alimentación tras un gran fuego forestal. La desaparición de pastos, brotes, frutos y refugios obliga a muchos ejemplares a desplazarse largas distancias o concentrarse en las pocas zonas que permanecen intactas.

En este contexto, actuaciones como el aporte extraordinario de alimento buscan reducir ese estrés inicial mientras la vegetación comienza a regenerarse de forma natural.

Un compromiso que va más allá de la temporada de caza

No es la primera vez que los cazadores se movilizan tras un incendio forestal. En distintos puntos de España son frecuentes las iniciativas impulsadas por sociedades locales y gestores cinegéticos para repartir alimento o agua cuando un gran incendio altera por completo el equilibrio del monte.

Este tipo de actuaciones forman parte del trabajo que numerosos cazadores realizan durante todo el año en los terrenos que gestionan, colaborando en la mejora del hábitat, el mantenimiento de puntos de agua o la recuperación de zonas degradadas.

En el caso de Ávila, el reparto de 25 toneladas de patatas se convirtió en un ejemplo más de esa implicación con la conservación del medio natural, poniendo el foco en un aspecto que suele pasar desapercibido: las dificultades que atraviesa la fauna cuando el incendio ya ha dejado de ocupar las portadas, pero sus efectos siguen muy presentes sobre el terreno.

Sonia García

Redactora y coordinadora de redes en Cazaflix. Diplomada de en empresariales y experta en comunicación, en 2015 se incorporó a Innova Ediciones haciendo labores de apoyo en diferentes secciones de la redacción de Jara y Sedal. Desde 2026 forma parte del equipo de redacción de Cazaflix.