Castilla-La Mancha pondrá en marcha esta misma semana una prueba piloto para la caza nocturna del conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), una medida que busca hacer frente a la creciente sobreabundancia de la especie y su impacto directo en la agricultura.
Así lo ha anunciado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante una intervención en CCM, donde ha confirmado que esta modalidad permitirá el uso de visores nocturnos y calibres del .22 y .17, siempre bajo condiciones estrictas de seguridad.
La iniciativa se plantea como una herramienta adicional dentro del conjunto de medidas adoptadas por la administración regional para reducir la presión del conejo sobre el territorio agrícola.
Una respuesta a la sobrepoblación y los daños en el campo
La proliferación del conejo de monte se ha convertido en un problema recurrente en amplias zonas de Castilla-La Mancha, con importantes pérdidas económicas en explotaciones agrícolas. Ante esta situación, la Junta ya declaró en febrero la emergencia cinegética en 364 municipios, lo que ha permitido flexibilizar determinadas actuaciones de control poblacional.

La caza nocturna se incorpora ahora como una vía más para mejorar la eficacia de estos controles, especialmente en momentos en los que la actividad del conejo es más intensa y su detección resulta más viable. El objetivo de esta experiencia piloto será evaluar los resultados de la medida y su posible implantación a mayor escala en futuras campañas.
Seguridad y legalidad en el uso de visores
Uno de los aspectos clave de esta iniciativa es el uso regulado de tecnología nocturna aplicada a la caza, un ámbito que en los últimos años ha generado debate dentro del sector.
La autorización de visores nocturnos y calibres específicos responde a la necesidad de garantizar disparos precisos y seguros, minimizando riesgos y aumentando la eficacia en el control de la especie. Desde la administración autonómica se insiste en que todas las actuaciones se desarrollarán dentro del marco legal vigente, con supervisión y criterios técnicos.
El conejo, una especie clave en la gestión cinegética
El Oryctolagus cuniculus es una especie fundamental en los ecosistemas mediterráneos, pero su desequilibrio poblacional puede generar efectos negativos tanto en la agricultura como en la propia biodiversidad.
La gestión del conejo requiere por tanto un enfoque equilibrado, en el que la caza juega un papel esencial como herramienta de regulación, especialmente en escenarios de alta densidad.
Con esta prueba piloto, Castilla-La Mancha busca avanzar hacia modelos de gestión más eficaces, adaptados a la realidad del territorio y a las necesidades del campo.





