La Junta de Castilla y León reguló en 2017 la recolección de setas silvestres y fijó un límite claro para las herramientas de corte: únicamente se permiten cuchillos, navajas o tijeras con hoja inferior a 11 centímetros. Así lo establece el artículo 8.3.c del Decreto 31/2017 publicado en el BOCYL, que evita interpretaciones: una hoja de 11 cm exactos no cumple la norma.
La restricción se aplica a la recolección de setas, no al porte general de cuchillos ni a la actividad cinegética. Dicho claro: si sales a por níscalos u otras especies, la longitud de la hoja con la que cortas es el punto controlable. El propio decreto acota su objeto al recurso micológico silvestre y a sus buenas prácticas durante la extracción y el manejo de las setas.
Entre esas buenas prácticas resalta cómo transportar las capturas: los recipientes deben ser rígidos o semirrígidos y porosos por todos sus lados, para ventilar y facilitar la caída de esporas. Las bolsas de plástico están prohibidas por su mala aireación y porque perjudican la regeneración, según el artículo 8.3.b del mismo texto autonómico.
Seguridad en el monte: cacerías colectivas y trabajos forestales
El decreto incorpora además límites por seguridad. No se puede recolectar en las zonas y franjas horarias señalizadas para cacerías colectivas autorizadas —monterías, batidas o ganchos— ni en áreas con aprovechamientos maderables o leñosos cuando trabajan máquinas. Esta prioridad de las cacerías colectivas figura también en la normativa cinegética autonómica y es recordada en las condiciones de MICOCYL.
En la práctica, si un acotado celebra una batida y está debidamente señalizado, las personas ajenas a la cacería no pueden entrar en el área de caza. Y si hay saca de madera con maquinaria, la recolección queda vetada por riesgo evidente. Respetar cartelería, horarios y avisos de la guardería evita incidentes y posibles expedientes sancionadores.
Para situar el calendario de actividad en el campo durante el otoño y entender cuándo son habituales las cacerías colectivas y su señalización, puede ayudar el balance de la media veda en Castilla y León publicado en Cazaflix, útil como contexto de temporada para el aficionado.
Zonas MICOCYL: permisos, control y horario
En montes regulados bajo el sistema MICOCYL, el permiso es personal e intransferible y debe mostrarse, junto con el documento de identidad, al personal de vigilancia o a la autoridad competente cuando lo soliciten. Los menores de 14 años solo pueden recolectar acompañados por un adulto con permiso. Estas condiciones están publicadas en la web oficial del programa MICOCYL.
Además, en estas zonas se prohíbe recolectar de noche: desde la puesta de sol hasta el amanecer. Traducido al campo, la cesta se mueve de día y con visibilidad, por seguridad y para minimizar molestias, especialmente en montes con otros aprovechamientos y usuarios.
Si vas a un coto bajo MICOCYL, lleva el permiso a mano, usa recipientes porosos y ajusta la herramienta de corte a lo exigido por la normativa autonómica. La coordinación con titulares de cotos y guardería reduce conflictos con cazadores, trabajos forestales y otros usuarios del monte durante los picos de actividad otoñal.
Sanciones y normas de referencia
El incumplimiento puede acarrear sanciones según el daño y la calificación de la infracción. Como referencia estatal, la Ley de Montes prevé multas de 100 a 1.000 euros para infracciones leves, de 1.001 a 100.000 para graves y de 100.001 a 1.000.000 para muy graves. La cuantía real depende del expediente y de las circunstancias del caso (artículo 74 de la Ley 43/2003).
Para despejar dudas, la fuente principal es el Decreto 31/2017 del BOCYL, que regula el recurso micológico silvestre en toda la comunidad. Allí figuran el límite de hoja —inferior a 11 cm—, las condiciones de transporte y la compatibilidad con otras actividades en el monte.
Una aclaración importante: esta limitación de cuchillos se refiere únicamente a la acción de recolectar setas silvestres. No es una prohibición general sobre portar cuchillos en el medio rural ni una norma específica sobre la caza. El control se centra en la práctica micológica y en la convivencia segura con otros usos del monte.
