La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación de Cantabria ha autorizado la extracción de hasta 30 lobos ibéricos entre el 1 de junio y el 31 de diciembre de 2026. La decisión, publicada en el Boletín Oficial de Cantabria y anunciada por la consejera María Jesús Susinos, contempla además la posibilidad de aprobar controles excepcionales adicionales si, una vez alcanzado ese cupo, persisten daños significativos sobre la ganadería.

El nuevo límite se distribuye en 20 ejemplares para la Zona 1 del Plan de Gestión, correspondiente a los municipios considerados tradicionalmente loberos, y 10 para la Zona 2, donde la presencia de la especie no debería ser habitual.

Más de 3.400 reses muertas en un año

La decisión del Ejecutivo cántabro se sustenta en los datos de daños registrados durante 2025. Según las cifras oficiales, se acreditaron 2.669 ataques de lobo a explotaciones ganaderas, apenas un 1,87 % menos que el año anterior. Sin embargo, el número de animales muertos aumentó hasta las 3.427 cabezas de ganado, 171 más que en 2024, además de otras 273 heridas.

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Un lobo ibérico comiéndose una cierva. © Shutterstock.

Los ataques se repartieron por 72 de los 102 municipios cántabros, lo que supone más del 70 % del territorio regional. Entre las localidades más afectadas destacan la Hermandad de Campoo de Suso, Campoo de Enmedio, San Pedro del Romeral, Cabuérniga, Los Tojos, Tudanca, Valderredible y Luena.

Las indemnizaciones reconocidas por estos daños alcanzan ya los 1,73 millones de euros, una cifra que refleja el creciente impacto económico que la presencia del lobo está teniendo sobre el sector ganadero regional.

Una población estimada de 177 lobos

Los datos aportados por el Gobierno cántabro sitúan la población de lobos en 177 ejemplares distribuidos en 25 manadas, una más que en años anteriores. De ellas, en 13 se ha confirmado la reproducción, mientras que en las otras 12 no existen evidencias suficientes para acreditarla.

La especie ocupa actualmente alrededor del 80 % del territorio de Cantabria, con un área superior a los 4.000 kilómetros cuadrados y densidades que superan los tres lobos por cada 100 kilómetros cuadrados. Durante la presentación del nuevo cupo, Susinos defendió que el objetivo del Ejecutivo autonómico no es eliminar la especie, sino compatibilizar su presencia con la actividad ganadera. «En Cantabria queremos que nuestra ganadería conviva con el lobo. No queremos exterminar el lobo, queremos controlarlo», afirmó.

La consejera también recordó que durante la vigencia del anterior cupo se tuvo constancia de la muerte de 42 lobos, de los cuales 38 fueron abatidos en controles poblacionales, dos murieron por furtivismo y otros dos en atropellos. Cinco de esos ejemplares fueron abatidos después del 1 de enero de 2026, motivo por el que se descontaron del cupo inicial previsto para este año.

Carlos Vignau

Redactor especializado en caza mayor y contenidos audiovisuales.

Es la voz de Cazaflix. Licenciado en Periodismo, ha trabajado en medios relacionados con el mundo taurino, la pesca y la caza. Su perfil combina experiencia en prensa escrita con sensibilidad por la narrativa visual, lo que lo convierte en una pieza esencial en la producción de reportajes y documentales de Cazaflix.