Los ríos asturianos se quedan sin salmón en 2027. El Gobierno del Principado, presidido por Adrián Barbón, ha decidido prohibir por completo la pesca deportiva de esta especie durante toda la próxima campaña, una decisión que además suspende las subastas de Cornellana y Cangas de Onís, dos citas que durante décadas han marcado el calendario social de los pueblos ribereños. La propuesta fue trasladada el 19 de octubre por la Consejería de Medio Rural y Política Agraria en el seno del Consejo de los Ecosistemas Acuáticos y de la Pesca en Aguas Continentales, y a diferencia de lo que se planteaba meses atrás, ya no contempla ninguna excepción: ni siquiera se podrá capturar el primer salmón de la temporada. Así lo adelantó Revista Jara y Sedal, que detalló el alcance de la medida y la comparativa con Cantabria.
Del campanu como excepción al cierre total
El golpe a la tradición es mayor de lo que se había anticipado en julio. Entonces, el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, había anunciado una veda temporal que dejaba una puerta abierta: cada cuenca podría permanecer abierta hasta que se capturase su primer salmón, el popularmente conocido como campanu. Así lo recogió entonces Cazaflix, que detalló cómo aquella fórmula buscaba compatibilizar la protección de la especie con el mantenimiento de las celebraciones vinculadas al primer ejemplar de cada río.
Esa puerta se ha cerrado ahora. El planteamiento definitivo trasladado por el Principado renuncia a esa excepción y deja sin capturas ni subastas a Cornellana y Cangas de Onís, los dos escenarios que durante años han convertido la llegada del primer salmón en un pequeño acontecimiento social. El nombre de campanu viene precisamente de la costumbre de repicar las campanas de las iglesias ribereñas para avisar a los vecinos de que el pez había entrado en el río, una señal que marcaba el inicio no solo de la pesca, sino de ferias, apuestas y celebraciones populares en localidades como Salas (Asturias).
La subasta de Cornellana, organizada desde 2005 por el Ayuntamiento de Salas junto al monasterio de San Salvador, ha llegado a convertir un solo salmón en un acontecimiento económico de primer orden: hubo ejemplares que se pagaron por encima de los 18.000 euros en sus años de mayor repercusión. Esa cifra, excepcional, explica por qué la noticia del cierre no es solo una cuestión de biología fluvial, sino también de economía local y de hostelería, ya que la puja atraía cada primavera a restauradores y visitantes a los pueblos del Narcea y el Sella.
Una campaña cerrada con 108 capturas
El endurecimiento llega después de que 2026 se cerrara con el peor registro de la serie histórica: 108 salmones capturados, un 18 % menos que en 2025, según el balance difundido entonces por el propio Principado. Aquel resultado había llevado al Gobierno asturiano a plantear inicialmente una veda temporal revisable que, no obstante, mantenía la excepción del campanu.
La Consejería defiende ahora que es necesario ir más allá, aunque reconoce señales de recuperación en algunos indicadores. Según ha trasladado la Administración, los censos subacuáticos de reproductores realizados este otoño reflejan un aumento de ejemplares respecto al año anterior en las cuatro principales cuencas salmoneras, con cifras como las del Narcea, que habría pasado de 367 a 585 reproductores, o el Sella, con un repunte similar. Pese a esa mejora puntual, el Principado considera que la población adulta sigue sin garantías suficientes para sostener una temporada de pesca ordinaria.
Junto al cierre, el Principado ha anunciado que elevará hasta 150.000 euros las ayudas a las sociedades de pescadores, frente a los 95.000 euros actuales. Estas entidades realizan labores de limpieza de cauces, mantenimiento de accesos y seguimiento de las poblaciones piscícolas, y son también las que organizan buena parte de la actividad social ligada a la pesca continental. El Gobierno regional también prevé reclamar ante el Ministerio para la Transición Ecológica una gestión autonómica más amplia de la especie, que incluya reproducción, repoblaciones y seguimiento científico, y ha pedido además que se paralice la inclusión del salmón atlántico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.
Los pescadores, divididos ante el cierre
La respuesta del sector no ha sido unánime. La Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial había reclamado meses atrás una prohibición temporal tras el pésimo balance de 2026, pero la sociedad Las Mestas del Narcea ha rechazado el alcance de la medida finalmente planteada. Su presidente, Enrique Berrocal, trasladó que se enteraron de la decisión apenas unos minutos antes de la rueda de prensa, y la entidad defiende que se mantenga abierta la pesca sin muerte, aunque sí acepta que desaparezca el campanu como tal. Según recogió la Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA), la sociedad considera que sus propuestas, entre ellas un aumento del cupo de ejemplares, no fueron tenidas en cuenta por la Consejería.
También desde Cangas del Narcea se han escuchado voces críticas con la decisión, y en el entorno del Sella se han expresado reservas similares frente a una prohibición que consideran excesiva. El Ayuntamiento de Salas, por su parte, acata la normativa, aunque es consciente de que la veda afectará a la economía local y al mantenimiento de los pozos salmoneros, los tramos del río donde tradicionalmente se concentra la actividad pesquera y que requieren labores de cuidado constante por parte de las sociedades locales.
Para los guardas y titulares de los cotos salmoneros, el cierre total cambia por completo la gestión del próximo año: sin pesca dirigida, el trabajo se concentrará en el seguimiento de los censos de reproductores, en evitar capturas accidentales durante la pesca de otras especies como la trucha o el reo, y en sostener los programas de repoblación, como el proyecto Arca impulsado precisamente por Las Mestas del Narcea, que recibe ejemplares vivos para su uso como reproductores.
Cantabria opta por una campaña mínima
El contraste con la comunidad vecina es evidente. Mientras Asturias cierra completamente sus ríos salmoneros, Cantabria ha decidido mantener una campaña muy restringida para 2027. La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, ha anunciado un cupo máximo de cinco salmones por cada uno de sus cuatro ríos salmoneros (Asón, Pas, Nansa y Deva), lo que supone un total de 20 ejemplares para toda la comunidad, frente a los 38 autorizados en 2026.
La actividad se concentrará además en solo tres días por semana —viernes, sábado y domingo—, frente a los cinco habituales, y mantendrá las mismas fechas que este año: del 1 de mayo al 30 de junio. Cantabria sí suprime, como Asturias, la comercialización del campanu y los actos que la acompañan, al considerar que la situación de la especie «exige ejemplaridad y responsabilidad». Susinos ha defendido que los muestreos de juveniles permiten afrontar la próxima temporada con un optimismo moderado y ha insistido en que una veda total «sería ya prácticamente crucificar» a la especie para que no se pueda volver a pescar.
Son, por tanto, dos modelos distintos ante el mismo problema de fondo. Asturias retira toda la presión pesquera durante una campaña completa, incluida su captura más emblemática, mientras Cantabria opta por conservar una actividad mínima, con límites estrictos por río y sin permitir la venta del primer ejemplar. Ambas comunidades coinciden, eso sí, en que la comercialización del campanu no tiene cabida en el contexto actual de la especie.
Las modificaciones asturianas, que además incluyen el paso de varios tramos del Narcea, el Sella y el Deva-Cares a la condición de zonas libres de pesca, deberán incorporarse todavía a la resolución anual que regule la pesca en aguas continentales durante 2027, una vez concluida su tramitación administrativa. Hasta entonces, la veda total y la suspensión del campanu seguirán el trámite habitual de cualquier norma autonómica, aunque el anuncio del Gobierno regional ya marca el rumbo de la próxima temporada: la primera en mucho tiempo en la que ningún pescador asturiano podrá llevarse a casa un salmón.
