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Recoger setas sin permiso en Castilla y León puede salir muy caro: multas de hasta 10.000 euros

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Las primeras lluvias otoñales y el descenso de las temperaturas marcan el comienzo de una de las épocas más esperadas por los aficionados a la micología. Durante las próximas semanas, miles de personas recorrerán los pinares, robledales y encinares de Castilla y León buscando níscalos, boletus y otras especies comestibles. Sin embargo, antes de adentrarse en el monte conviene comprobar si está permitido recoger setas en la zona elegida, ya que hacerlo sin la correspondiente autorización puede acarrear sanciones económicas.

La normativa autonómica regula el aprovechamiento de los recursos micológicos silvestres con el objetivo de garantizar su conservación y evitar las recolecciones abusivas. El Decreto 31/2017, de 5 de octubre, establece las condiciones generales que deben respetar los recolectores y reconoce los derechos de los propietarios y titulares de los aprovechamientos sobre las setas que crecen en sus terrenos. Por tanto, la posibilidad de recogerlas depende del tipo de monte, de si existe un aprovechamiento regulado y de las condiciones establecidas para cada zona.

Permisos, cantidades y sanciones por recoger setas

En las zonas con aprovechamiento micológico regulado, los aficionados deben obtener el permiso correspondiente antes de comenzar la recolección. Las modalidades y condiciones pueden variar según el acotado, aunque existen autorizaciones de temporada destinadas a los vecinos y personas vinculadas a determinados municipios, así como permisos de corta duración para visitantes procedentes de otras localidades.

En algunos de estos aprovechamientos se contemplan autorizaciones recreativas que permiten recoger hasta 10 kilogramos de setas y modalidades intensivas con límites de hasta 30 kilogramos. No obstante, estas cantidades no son aplicables de manera general a todos los montes de Castilla y León, por lo que resulta imprescindible consultar las condiciones particulares del lugar donde se pretende recolectar.

Tal y como recoge La Razón, el incumplimiento de las condiciones de los permisos puede dar lugar a multas de entre 100 y 10.000 euros, dependiendo de las circunstancias. Además, el régimen sancionador de la legislación forestal contempla cuantías superiores para las infracciones graves o muy graves, especialmente cuando existen daños al monte u otras conductas de mayor entidad. Esto no significa que recoger unas pocas setas sin permiso conlleve automáticamente una multa de esas cantidades.

Cuándo se pueden recoger setas sin autorización

Una de las cuestiones que más dudas genera entre los aficionados es si existe alguna cantidad de setas que pueda recogerse libremente. La respuesta es afirmativa, pero únicamente en determinados terrenos. La normativa de Castilla y León contempla el denominado aprovechamiento episódico, que permite recolectar hasta tres kilogramos de setas por persona y día sin necesidad de permiso, siempre que se trate de zonas donde esté admitida esta modalidad y la recogida sea ocasional, sin ánimo de lucro y destinada al autoconsumo.

Por el contrario, en los montes acotados para el aprovechamiento micológico es obligatorio disponer de la correspondiente autorización para recoger las especies sometidas a regulación, con independencia de que únicamente se pretenda llenar una pequeña cesta. La legislación considera infracción recolectar sin permiso en estos terrenos, así como superar los límites autorizados o incumplir las condiciones de aprovechamiento.

La normativa también establece determinadas obligaciones destinadas a evitar daños al medio natural. Los recolectores deben utilizar recipientes rígidos o semirrígidos que permitan la aireación y dispersión de las esporas, respetar las especies cuya recolección está prohibida y evitar prácticas que deterioren el suelo o los hongos. El uso de bolsas de plástico y determinados métodos de extracción contrarios a estas prescripciones también puede constituir una infracción.

Con la campaña micológica de otoño en marcha, las autoridades recuerdan la importancia de consultar previamente las condiciones de cada aprovechamiento. Una precaución especialmente recomendable para cazadores y otros aficionados al campo que aprovechan sus jornadas en el monte para buscar níscalos o boletus, ya que el hecho de disponer de autorización para realizar otra actividad no implica tener permiso para recolectar setas.

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