El Boletín Oficial de Aragón ha publicado la Orden MAT/897/2026, de 5 de junio, por la que se aprueba el Plan General de Caza para la temporada 2026-2027. El documento incorpora una batería de medidas que afectan tanto a la gestión cinegética como a la actividad diaria de miles de cazadores aragoneses.
Entre las novedades más destacadas figura la regulación de la codorniz (Coturnix coturnix), una especie sometida a una creciente presión normativa en toda Europa. Aragón limitará su aprovechamiento exclusivamente al periodo de media veda, con un máximo de 17 días hábiles por coto y un cupo de 20 ejemplares por cazador y jornada. Además, se implanta un sistema obligatorio de comunicación de capturas para mejorar el conocimiento científico sobre la especie y reforzar los argumentos que permitan mantener su aprovechamiento cinegético.
Más herramientas para controlar el jabalí y el conejo
Otra de las medidas que más interés despertará entre los cazadores es la autorización excepcional del uso de visores térmicos o nocturnos montados sobre el arma para la caza del jabalí, una medida vinculada a la prevención de la peste porcina africana. Estos dispositivos podrán utilizarse en aguardos y esperas en todo Aragón y, en determinadas circunstancias, también en actuaciones de control poblacional o zonas de vigilancia sanitaria especial.
Asimismo, el plan contempla la posibilidad de autorizar de forma extraordinaria y nominal el uso de carabinas PCP equipadas con visor óptico, térmico o nocturno dentro de estudios destinados al control poblacional del conejo, una herramienta que podría abrir la puerta a futuras homologaciones si demuestra su eficacia.
Menos burocracia y cambios en la caza mayor
La nueva normativa también apuesta por la simplificación administrativa. Entre otras medidas, el precinto digital con código QR servirá como autorización para transportar carne de caza mayor destinada al autoconsumo familiar. Además, desaparece la obligación de devolver los precintos físicos no utilizados de especies como cabra montés, corzo, ciervo y sarrio gracias a la implantación de nuevas aplicaciones informáticas.
En materia de gestión cinegética, Aragón elimina la batida como modalidad autorizada para la cabra montés (Capra pyrenaica), cuya caza quedará restringida a rececho, rastro y espera. También se reduce de 15 a 10 ejemplares el cupo diario de zorzal alirrojo y se introducen nuevas medidas de seguridad para la caza de la becada, obligando a cazadores y acompañantes a portar prendas con una superficie visible de color vivo de al menos el 20 %.
El plan incorpora además nuevas disposiciones para el control poblacional del conejo, la regulación de esperas, el registro de batidas, las pruebas deportivas con perros y la gestión de especies como el ciervo y el gamo, consolidando una temporada que llega marcada por la búsqueda de un equilibrio entre aprovechamiento cinegético, conservación y simplificación de trámites para los cazadores.

