La orden de vedas de caza de la Región de Murcia para la temporada 2026/2027 ya es oficial. El Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) ha publicado este 30 de abril la nueva normativa que marcará el calendario cinegético de los próximos meses, y lo hace con una mezcla de continuidad y cambios que los cazadores llevaban tiempo esperando.
Después de varias campañas con normas prorrogadas, la Consejería de Medio Ambiente ha dado luz verde a un nuevo texto completo que regula especies, periodos, modalidades y medidas de seguridad, apoyándose en los últimos estudios poblacionales y seguimientos biológicos realizados en la región. Pero si hay un titular claro, ese es el regreso de la tórtola europea.
Vuelve la tórtola… pero con condiciones muy estrictas
La gran novedad de esta orden es que la tórtola europea vuelve a ser especie cazable, aunque no de forma generalizada. Solo se podrá cazar el último domingo de agosto y exclusivamente en aquellos cotos que cumplan los requisitos del plan adaptativo europeo.
Esto implica que habrá cupos limitados, asignados en función de la evolución de las poblaciones y de las medidas de gestión realizadas por los cotos. Además, será obligatorio el uso de precinto digital, una herramienta que la Administración quiere implantar progresivamente para mejorar el control de capturas.
Es, en definitiva, una apertura muy controlada tras años de moratoria, que responde a la mejora detectada en algunas poblaciones, pero bajo vigilancia constante. En cambio, la codorniz común sufre un ajuste importante: solo se podrá cazar un único día, el cuarto domingo de agosto, con un máximo de dos ejemplares por cazador. Una medida claramente orientada a favorecer su recuperación.
Media veda y caza menor: pocas sorpresas, pero con matices
El resto de la media veda mantiene el esquema conocido. Las especies como paloma torcaz, paloma bravía, urraca y gaviota patiamarilla podrán cazarse en puestos fijos entre el 20 de agosto y el 11 de octubre, los jueves, sábados, domingos y festivos.
Eso sí, la normativa insiste en reforzar las medidas de seguridad y prohíbe el uso de reclamos electrónicos o reproductores de sonido, algo que ya venía aplicándose en temporadas anteriores.
En cuanto a la caza menor, el periodo general se mantiene sin cambios: del 12 de octubre al 6 de enero, todos los días. Aquí entran especies habituales como perdiz roja, conejo, liebre o zorro. El conejo vuelve a tener protagonismo con un periodo de descaste amplio, desde junio hasta octubre, aunque con restricciones en zonas sensibles como aquellas con presencia de lince o determinados municipios del noroeste murciano.
También se mantienen los límites para la liebre, con un cupo máximo de un ejemplar por cazador y jornada, una medida que refleja la preocupación por la situación de la especie.
Caza mayor: continuidad con el jabalí como protagonista
En caza mayor, la orden sigue la línea de los últimos años. El jabalí continúa siendo la especie clave, con posibilidad de caza en aguardo durante todo el año, una medida ligada al control de daños y a la prevención sanitaria.
Las modalidades colectivas como ganchos, batidas y monterías podrán realizarse desde el primer domingo de septiembre hasta el segundo domingo de febrero, con especies como muflón, gamo, corzo, arruí o ciervo.
El rececho también mantiene un calendario amplio, arrancando en mayo para varias especies y extendiéndose hasta febrero. En este apartado no hay grandes cambios, lo que aporta estabilidad a la planificación de la temporada. Eso sí, la orden introduce matices importantes en determinadas zonas protegidas, donde las fechas pueden acortarse para evitar interferencias con la reproducción de especies sensibles.
Seguridad, control y más exigencias para los cazadores
Más allá de fechas y especies, la nueva orden pone el foco en la seguridad y el control de la actividad cinegética. Se refuerzan las obligaciones de comunicación previa para organizar batidas o monterías, así como la señalización de las cacerías.
También será obligatorio el uso de chaleco reflectante en muchas modalidades de caza mayor, y se detallan normas estrictas sobre colocación de puestos, zonas de tiro y comportamiento durante las jornadas. Otro aspecto relevante es el impulso al precintado digital, que empieza a consolidarse como herramienta clave para el control de capturas, especialmente en especies sensibles como la tórtola.
La orden entra en vigor de forma inmediata tras su publicación y sustituye definitivamente a la normativa de 2023, que había sido prorrogada en campañas anteriores. En resumen, Murcia estrena temporada con una orden que combina continuidad y pequeños ajustes, pero que introduce un cambio simbólico y muy esperado: la vuelta de la tórtola, aunque bajo lupa.

