Icono del sitio Cazaflix

Montería en Barranquillos

MONTERÍA-BARRANQUILLOS

Una jornada en Rebolar con Carlos Villar donde la organización, la abundancia de reses y el ambiente entre amigos fueron protagonistas

Centenillo, Jaén. 27 de diciembre de 2022. La finca Barranquillo, dentro de la emblemática mancha de Rebolar, acogió una montería para el recuerdo organizada por Carlos Villar, una figura con años de experiencia en el mundo cinegético andaluz. Desde el amanecer, el ambiente era de ilusión y respeto, con 20 puestos más tres de la propiedad, todos amplios, seguros y bien ubicados, listos para afrontar una jornada donde se buscaban venados (Cervus elaphus) selectos, con palmas o entre 12 y 14 puntas.

Cupos, distancias largas y monte exigente

Con realas reforzadas y mucho trabajo previo, la jornada comenzó con los primeros disparos a más de 200 metros. Los tiraderos naturales ofrecieron grandes oportunidades, y los cazadores, algunos quitándose el mono de organizar, disfrutaron de cada lance con calma. Uno de los momentos clave llegó con la aparición de tres venados en el viso: tras valorarlos, el tirador abatió el mejor a 232 metros, en un disparo certero que marcó el ritmo del día.

A medida que avanzaba la montería, los cupos se iban cumpliendo, como el del cazador Joaquín, y el ambiente era de auténtica camaradería. A pesar de la belleza del entorno, el monte no lo puso fácil: desnivel constante, vegetación espesa y abundancia de reses obligaron a perros y cazadores a dar lo mejor. Se reclamó incluso una gestión más activa de las ciervas, dada la presión que soportaban las rehalas.

Uno de los lances más espectaculares fue un disparo a 269 metros, con el animal oculto bajo una coscoja. El cazador necesitó varios minutos con prismáticos y visor para localizarlo antes de abatirlo, demostrando la exigencia técnica de esta montería.

Una jornada redonda en todos los sentidos

El día terminó con dos venados cobrados por el protagonista, alguna cierva de gestión, y la sensación unánime de que todos los puestos tuvieron opciones reales de éxito. El buen ambiente, la seguridad y el trabajo de la organización fueron claves para que todos los participantes se marcharan con una sonrisa.

Una montería tradicional, con sabor andaluz, que cumplió en todos los frentes: lances bonitos, exigencia técnica, buena densidad de caza y organización impecable. Un día de campo auténtico que deja huella.

Salir de la versión móvil