Mientras el verano pone a prueba la supervivencia de la fauna silvestre por las altas temperaturas y la escasez de recursos, miles de cazadores andaluces vuelven a demostrar que su labor va mucho más allá de la actividad cinegética. Un informe elaborado por la Federación Andaluza de Caza revela que las sociedades federadas distribuyen cada verano 20.148.800 litros de agua y 2.837.800 kilogramos de alimento suplementario para favorecer la conservación de la biodiversidad.
El estudio analiza las actuaciones desarrolladas por las 1.400 sociedades de caza andaluzas entre el 15 de junio y el 15 de septiembre de 2025. Para ello se realizaron 726 encuestas, lo que representa una muestra del 51 % del total de entidades federadas.
Más de 40.000 puntos de agua repartidos por los cotos
Según el informe, las sociedades de cazadores mantienen una media de 28 puntos de agua por entidad durante el verano y aportan una media de 14.392 litros de agua cada una. Extrapolando los datos al conjunto de Andalucía, el resultado alcanza los 40.096 bebederos y puntos de agua repartidos por los cotos y un volumen superior a los 20 millones de litros suministrados a la fauna silvestre.
Estas actuaciones resultan especialmente importantes durante los meses de mayor sequía, cuando muchas especies encuentran serias dificultades para acceder al agua de forma natural.
Casi tres millones de kilos de alimento suplementario
El esfuerzo no se limita al suministro de agua. El estudio también refleja que las sociedades de cazadores instalan una media de 20,4 comederos por coto y distribuyen aproximadamente 2.027 kilos de alimento durante el verano. En conjunto, esto supone 28.504 puntos de alimentación suplementaria y 2.837.800 kilogramos de maíz, avena, trigo, alfalfa y otros alimentos destinados a la fauna.
El objetivo es reducir el impacto que las condiciones climáticas extremas tienen sobre numerosas especies durante la época estival. El Servicio Técnico de la Federación Andaluza de Caza también ha estimado el coste económico que asumen las sociedades para llevar a cabo estas mejoras de hábitat.
Solo el mantenimiento de los puntos de agua supone una inversión de 2.808.720 euros, mientras que la alimentación suplementaria representa otros 2.557.800 euros. En total, las sociedades federadas destinan 5.366.520 euros a estas actuaciones entre junio y septiembre, con un gasto medio de 3.833 euros por sociedad de caza.
Un beneficio que alcanza a especies no cinegéticas
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 80 % de las especies que utilizan los bebederos instalados por las sociedades de cazadores no son cinegéticas, según un estudio del Departamento de Zoología de la Universidad de Córdoba citado por la Federación Andaluza de Caza.
El documento también subraya que estos trabajos no cuentan con líneas de financiación pública, sino que se realizan con recursos propios de las sociedades de cazadores, tanto en terrenos públicos como privados. Además, destaca el papel fundamental de los guardas de coto y del trabajo voluntario de cazadores, socios y miembros de las juntas directivas para mantener estas infraestructuras durante todo el verano.

