Icono del sitio Cazaflix | Noticias de caza y vídeos cinegéticos

Tres investigados por furtivismo en Guadalajara: rifles, un silenciador y un ciervo abatido

Los rifles incautados.

Los rifles incautados. © Guardia Civil

La Guardia Civil ha abierto diligencias contra tres personas por su presunta implicación en dos casos diferentes de furtivismo registrados en la comarca de Molina de Aragón, en la provincia de Guadalajara. Las actuaciones se desarrollaron durante la madrugada y tuvieron como escenarios las localidades de Teroleja, perteneciente al término municipal de Corduente, y Peñalén.

Aunque se trata de dos intervenciones independientes, ambas han terminado con personas investigadas por hechos relacionados con prácticas cinegéticas ilegales. En el primero de los casos, la actuación comenzó gracias al aviso de un ciudadano que alertó de un posible episodio de furtivismo. En el segundo, los agentes localizaron a un hombre dentro de un coto con un rifle en condiciones de ser utilizado de manera inmediata.

Dos jóvenes y un ciervo presuntamente abatido

La primera actuación tuvo lugar en Teroleja, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Corduente y situada en las inmediaciones del Parque Natural del Alto Tajo. La Guardia Civil recibió la colaboración de un ciudadano que puso a los agentes sobre la pista de un posible caso de furtivismo que se estaría produciendo en la zona.

A raíz de este aviso, los agentes consiguieron localizar e interceptar el vehículo en el que viajaban dos jóvenes de 19 y 20 años. Al inspeccionar el automóvil encontraron en su interior dos rifles y munición. Las posteriores investigaciones relacionan a ambos jóvenes con el presunto abatimiento ilegal de un ciervo.

La intervención cobra especial relevancia por haberse producido en una comarca eminentemente rural y con una importante presencia de terrenos forestales y cinegéticos. Teroleja se encuentra, además, en el entorno del Alto Tajo, uno de los grandes espacios naturales de Castilla-La Mancha.

La actuación demuestra también la importancia que puede tener la colaboración de propietarios, cazadores, guardas, vecinos y habitantes del medio rural para detectar posibles episodios de furtivismo. En este caso concreto, fue precisamente el aviso de un ciudadano el que permitió iniciar la actuación que terminó con la identificación de los dos jóvenes y el hallazgo de las armas y la munición.

Un rifle cargado, visor térmico y silenciador

La actuación de Teroleja no fue la única desarrollada por la Guardia Civil en la comarca. Un segundo episodio tuvo lugar en Peñalén y presenta unas circunstancias diferentes, aunque nuevamente los hechos se produjeron durante la madrugada.

Los agentes interceptaron un vehículo que se encontraba en el interior de un coto. Durante la intervención localizaron a uno de sus ocupantes con un rifle desenfundado y cargado, que se encontraba preparado para efectuar un disparo. Pero hubo otro detalle especialmente significativo. El rifle estaba equipado con un visor térmico y un silenciador. Como consecuencia de los hechos, un hombre de 29 años está siendo investigado por un presunto delito contra la fauna.

Las circunstancias de esta segunda actuación resultan especialmente relevantes porque los agentes no se limitaron a encontrar un arma transportada en el vehículo. Según la información disponible, el rifle se encontraba desenfundado, cargado y listo para disparar en el momento en el que fue localizado dentro del terreno cinegético.

Tres investigados en la comarca de Molina de Aragón

Los dos episodios dejan un balance conjunto de tres personas investigadas en la comarca de Molina de Aragón. Dos de ellas son los jóvenes de 19 y 20 años relacionados con el presunto abatimiento ilegal del ciervo en Teroleja, mientras que la tercera es el hombre de 29 años localizado en Peñalén con el rifle cargado y equipado con visor térmico y silenciador.

La Guardia Civil ha aprovechado estas actuaciones para recordar las graves consecuencias que pueden derivarse del furtivismo. Dependiendo de los hechos y de su consideración penal o administrativa, este tipo de conductas puede desembocar en penas de prisión, retirada de la licencia y de los permisos de armas, decomiso de las piezas y otras sanciones.

Más allá de las consecuencias para sus responsables, el furtivismo supone un perjuicio directo para quienes gestionan legalmente los terrenos cinegéticos. La actividad cinegética reglada se encuentra sometida a temporadas, cupos, modalidades, autorizaciones y diferentes medidas destinadas a ordenar el aprovechamiento de las especies. La extracción ilegal de animales queda completamente al margen de ese sistema y perjudica el trabajo realizado por titulares, gestores, guardas y cazadores.

Las dos intervenciones registradas en Guadalajara vuelven así a poner el foco sobre el furtivismo en zonas rurales con una importante tradición cinegética. En esta ocasión, la actuación de los agentes y, en uno de los casos, la colaboración ciudadana permitieron identificar a tres personas que ahora deberán responder por los hechos que se les atribuyen.

Salir de la versión móvil