La enfermedad de Aujeszky, también conocida como pseudorrabia, se ha convertido en una amenaza especialmente preocupante para quienes practican la caza del jabalí con perros. Su rápida evolución y su elevada mortalidad hacen que cada posible contagio despierte una enorme inquietud entre los propietarios de rehalas. Para abordar esta situación y avanzar hacia soluciones eficaces, la Federación Aragonesa de Caza (Farcaza), la Asociación de Rehalas Regionales Españolas Caza y Libertad (ARRECAL) y el Colegio de Veterinarios de Huesca han organizado el primer Foro Nacional de Aujeszky en perros de caza.
El encuentro se celebrará el próximo 12 de noviembre, entre las 17:00 y las 20:00 horas, en la sede de la Comarca del Bajo Cinca, situada en la calle Teruel, número 23, de Fraga (Huesca). La convocatoria reunirá a especialistas en sanidad animal, representantes de las administraciones públicas y profesionales vinculados al mundo cinegético con un objetivo común: mejorar el conocimiento de esta enfermedad y encontrar soluciones prácticas que permitan proteger a los perros empleados en la caza.
La iniciativa responde a una demanda creciente entre los cazadores, especialmente los rehaleros, que reclaman mayores facilidades para acceder a medidas preventivas. Actualmente, la enfermedad de Aujeszky no dispone de un tratamiento curativo eficaz en los perros, por lo que la prevención y la detección temprana de posibles casos resultan fundamentales para conocer su incidencia y evitar nuevas exposiciones.
Una enfermedad que puede acabar con la vida de un perro en pocas horas
El principal reservorio silvestre del virus es el jabalí, que puede estar infectado sin mostrar síntomas aparentes. Los perros pueden contraer la enfermedad durante los agarres, mediante el contacto con animales infectados o al consumir carne y vísceras crudas procedentes de ejemplares portadores del virus.
Una vez producido el contagio, la enfermedad puede evolucionar de forma extremadamente rápida. Entre sus síntomas más característicos se encuentran los cambios repentinos de comportamiento, la salivación excesiva, el picor intenso y las alteraciones neurológicas. Cuando aparecen estas señales después de una jornada de caza, resulta imprescindible acudir inmediatamente al veterinario e informar del posible contacto con jabalíes.
Desde las entidades organizadoras se insiste también en la importancia de comunicar las sospechas de infección a los servicios veterinarios oficiales. La falta de diagnósticos confirmados dificulta conocer la verdadera dimensión del problema y limita las posibilidades de desarrollar estrategias preventivas adaptadas a las necesidades de los cazadores.
Facilitar la vacunación voluntaria, uno de los grandes objetivos
Uno de los asuntos centrales del foro será la posibilidad de mejorar el acceso a la vacunación voluntaria. Aunque actualmente no existen en España vacunas inactivadas autorizadas específicamente para prevenir la enfermedad de Aujeszky en perros, el protocolo del Ministerio de Agricultura contempla determinadas vías de prescripción veterinaria excepcional, siempre bajo la valoración y supervisión de un profesional.
Farcaza y ARRECAL consideran necesario avanzar hacia un procedimiento más accesible que permita a los propietarios de perros de caza disponer de alternativas preventivas bajo control veterinario. La reunión de Fraga pretende precisamente acercar las posiciones de investigadores, veterinarios y administraciones para estudiar las posibilidades existentes y los obstáculos que todavía deben superarse.
Veterinarios, investigadores y cazadores unen fuerzas para proteger a los perros de caza
El programa contará con la intervención de Nicolás Urbani, director técnico de Farcaza, que analizará la situación desde el punto de vista cinegético. También participará Mari Cruz Arnal, de la Universidad de Zaragoza, que presentará un estudio desarrollado en Aragón sobre la infección en perros utilizados en la caza del jabalí.
Por su parte, Iván Díaz, de la Universidad Autónoma de Barcelona, abordará la eficacia, los protocolos y las posibles reacciones adversas asociadas a la vacunación. Sergio Bonilla, del Ministerio de Agricultura, explicará el protocolo nacional y la situación de los casos declarados, mientras que Enrique Novales, director general de Calidad y Seguridad Alimentaria del Gobierno de Aragón, expondrá la experiencia autonómica relacionada con la adquisición de vacunas.
La jornada concluirá con una mesa de debate en la que los participantes podrán poner en común sus conclusiones y plantear posibles líneas de actuación para mejorar la protección sanitaria de los perros de caza.
Para las organizaciones convocantes, proteger a estos animales supone también defender una parte esencial de la actividad cinegética, especialmente en las modalidades de caza mayor en las que las rehalas desempeñan un papel fundamental. El control de las poblaciones de jabalíes, la prevención de daños agrícolas y la vigilancia de enfermedades compartidas con la ganadería dependen, en buena medida, de que cazadores y perros puedan desarrollar su actividad con las mayores garantías sanitarias posibles.
La asistencia al foro está abierta a todas las personas interesadas, aunque las plazas son limitadas. Las inscripciones pueden realizarse a través de la página oficial de la Federación Aragonesa de Caza.

