Icono del sitio Cazaflix | Noticias de caza y vídeos cinegéticos

Madrid autoriza 1.400 controles de caza excepcionales para frenar daños agrícolas y riesgos sanitarios

La Comunidad de Madrid ha concedido más de 1.400 autorizaciones excepcionales de caza durante la última temporada con el objetivo de controlar poblaciones de fauna silvestre y minimizar su impacto sobre la agricultura, la seguridad vial y la sanidad animal.

El anuncio lo ha realizado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, el 19 de marzo de 2026 durante la inauguración de la feria Cinegética, celebrada en IFEMA, donde la administración autonómica ha mostrado su modelo de gestión cinegética y el trabajo desarrollado en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.

Estas autorizaciones han permitido intervenir no solo en cotos, sino también en zonas especialmente sensibles como carreteras, vías férreas, aeropuertos, áreas urbanas y terrenos agrícolas, donde la sobreabundancia de determinadas especies estaba generando problemas relevantes.

El conejo lidera las capturas con cifras récord

El mayor volumen de actuaciones se ha centrado en el conejo (Oryctolagus cuniculus), con más de 500.000 ejemplares capturados en 2025, una cifra que evidencia la presión que esta especie sigue ejerciendo sobre los cultivos madrileños.

Tras él, destacan las palomas, con cerca de 250.000 capturas, especialmente en entornos agrícolas y periurbanos donde provocan daños directos en explotaciones.

En el caso del jabalí (Sus scrofa), se han retirado alrededor de 9.000 ejemplares, en gran parte gracias a la emergencia cinegética temporal declarada el pasado año en diez comarcas y dos municipios. Esta medida, que se mantendrá hasta 2030, busca reducir accidentes de tráfico y daños en infraestructuras y cultivos.

Controles puntuales sobre otras especies y nueva normativa en camino

De forma más puntual, también se han autorizado controles sobre corzos (Capreolus capreolus) y ciervos (Cervus elaphus), mediante ampliaciones de cupos y actuaciones fuera de temporada. Asimismo, se ha intervenido sobre la urraca (Pica pica), cuya elevada densidad afecta negativamente a otras especies protegidas.

Paralelamente, la Comunidad de Madrid mantiene una amplia base territorial para la actividad cinegética, con 575.000 hectáreas disponibles —el 72% de la superficie regional— y cerca de 1.000 kilómetros de tramos fluviales regulados.

El consejero ha avanzado además que el Ejecutivo regional trabaja en una nueva Ley de Caza y Pesca, que unificará la normativa cinegética y piscícola en un único marco legal. El objetivo es dotar al sector de una regulación moderna, sostenible y adaptada a la realidad actual, garantizando la conservación de los recursos naturales y el desarrollo de las actividades tradicionales.

Salir de la versión móvil