La industria española de la carne de caza ha lanzado una de las advertencias más serias de los últimos años. La Asociación de Industrias Cárnicas Exportadoras (AGEMCEX) ha comunicado que, ante el desplome del mercado del jabalí y la incertidumbre derivada de la peste porcina africana (PPA), las empresas podrían dejar de garantizar la recogida de canales durante la próxima campaña cinegética. La organización asegura que el sistema se encuentra al límite y reclama medidas urgentes a las administraciones antes del inicio de la temporada.
Un mercado completamente bloqueado
Según explica AGEMCEX, el problema se ha ido agravando durante los últimos meses hasta alcanzar una situación crítica. La demanda de carne de jabalí se ha desplomado, mientras que los principales mercados europeos, destino habitual de las exportaciones españolas, ya se encuentran abastecidos para buena parte de la próxima campaña. A ello se suma un consumo nacional que apenas representa una pequeña parte de la producción, incapaz de absorber el volumen de carne generado cada temporada.
Las industrias aseguran que durante meses han seguido recogiendo animales, congelando producto y asumiendo importantes costes de almacenamiento, transformación, logística, controles veterinarios y eliminación de subproductos. Sin embargo, advierten de que ese esfuerzo ya no resulta sostenible económicamente y que mantener indefinidamente las cámaras frigoríficas llenas de carne sin salida comercial resulta inviable.
La asociación reconoce que, desde este mismo mes de julio, algunas empresas podrían verse obligadas a recoger canales sin establecer un precio de compra, hacerlo a coste cero o incluso renunciar a determinadas recogidas dependiendo de su situación económica, logística o comercial.
Un riesgo que va mucho más allá del mercado
AGEMCEX insiste en que el problema no afecta únicamente a la comercialización de la carne. La organización recuerda que la industria constituye una pieza esencial dentro del sistema de control sanitario del jabalí en España y advierte de que, si desaparece la capacidad de recogida, también se resentirá la trazabilidad de los animales abatidos.
La entidad resume el escenario con una cadena de consecuencias muy clara: sin industria no hay recogida; sin recogida desaparece la trazabilidad; y sin trazabilidad se debilita el control sanitario de una especie clave en la prevención de la peste porcina africana.
Esta preocupación cobra todavía mayor importancia en un momento en el que las administraciones están incrementando la presión sobre las poblaciones de jabalí para reducir el riesgo de expansión de la enfermedad, considerada una de las principales amenazas para el sector porcino europeo.
Críticas a las ayudas por capturas
Otro de los aspectos que preocupa especialmente a la asociación es la existencia de ayudas autonómicas que llegan a alcanzar los 45 euros por jabalí abatido. AGEMCEX considera que estos incentivos pueden incrementar notablemente el número de animales que llegan a las industrias sin que exista una salida comercial suficiente para absorber esa producción.
La organización sostiene que aumentar las capturas sin resolver previamente el destino de la carne solo agravará la saturación del mercado y provocará importantes desequilibrios entre comunidades autónomas. Por ello reclama una estrategia nacional coordinada que combine el control poblacional con medidas de apoyo a la industria encargada de gestionar los animales abatidos.
En este sentido, recuerda que el sector no puede asumir en solitario el coste de almacenar, transformar y comercializar una carne cuya demanda continúa cayendo mientras aumentan los costes de producción.
Las diez medidas que reclama el sector
Ante esta situación, AGEMCEX solicitará reuniones con ASICCAZA, el Ministerio de Agricultura, AESAN e INTERPORC para reclamar un paquete urgente de actuaciones.
Entre sus principales reivindicaciones figuran el reconocimiento de la industria de carne de caza como infraestructura sanitaria estratégica, ayudas por cada jabalí gestionado, financiación de los costes derivados de los subproductos SANDACH, apoyo al almacenamiento frigorífico, compensaciones por transporte, campañas nacionales para fomentar el consumo de carne de jabalí, mayor presencia en los canales de distribución, coordinación con el sector porcino, criterios homogéneos entre comunidades autónomas y la puesta en marcha de un plan nacional específico frente a la peste porcina africana.
La asociación concluye advirtiendo de que, si no se actúa antes del inicio de la campaña, podrían producirse monterías con grandes cantidades de jabalíes sin posibilidad de recogida, industrias saturadas, incremento de costes, pérdida de trazabilidad sanitaria e incluso abandono de animales en el campo. Un escenario que, según el sector, todavía puede evitarse, pero que exige decisiones inmediatas por parte de las administraciones.

