La sede del Parlamento Europeo en Bruselas acogió el pasado 2 de junio un encuentro de alto nivel que reunió a representantes de las instituciones europeas, organizaciones conservacionistas, científicos y entidades vinculadas a la caza para analizar el futuro de la Directiva de Aves y debatir cómo mejorar su aplicación en los Estados miembros.
Organizado por la Federación Europea de Asociaciones de Caza y Conservación (FACE), el evento se celebró en un momento especialmente relevante, coincidiendo con el denominado «Stress Test» que la Comisión Europea está llevando a cabo sobre las Directivas de Naturaleza de la Unión Europea para evaluar su eficacia y posibles mejoras.
La jornada estuvo presidida por el eurodiputado francés Eric Sargiacomo y contó con el apoyo de la eurodiputada española Isabel Benjumea. Durante el debate se abordaron cuestiones relacionadas con el seguimiento científico de las poblaciones de aves, la restauración de hábitats, la cooperación entre administraciones y la contribución de los usuarios del medio rural a los objetivos de conservación.
Artemisan pone en valor el trabajo de los cazadores
Uno de los participantes fue Carlos Sánchez, representante de Fundación Artemisan, quien destacó el papel que desempeñan los cazadores en el seguimiento científico de especies y en la mejora de sus hábitats.
Según explicó, diversos proyectos desarrollados en España están demostrando cómo los cazadores aportan datos de monitorización fundamentales para la gestión adaptativa de especies como la codorniz común (Coturnix coturnix), la tórtola europea (Streptopelia turtur) o la perdiz roja (Alectoris rufa). «Los cazadores están demostrando ser actores clave para la conservación de las aves en toda Europa. Están transformando su pasión en acciones concretas, pasando de las palabras a las aves», señaló durante su intervención.
Las aportaciones de Artemisan se produjeron en un contexto marcado por los debates sobre la gestión adaptativa de varias especies cinegéticas y la importancia de disponer de información científica sólida para la toma de decisiones.
La Comisión Europea apuesta por la ciencia y la simplificación
Desde la Comisión Europea intervino Andrea Vettori, responsable de la Unidad de Conservación de la Naturaleza de la Dirección General de Medio Ambiente, quien defendió que la Directiva de Aves continúa siendo una herramienta eficaz para la conservación gracias a su base científica y a la participación de numerosos actores implicados en la protección de la biodiversidad.
No obstante, reconoció que el actual proceso de evaluación pretende identificar posibles mejoras que permitan alcanzar los objetivos de conservación de forma más eficiente y con menor carga administrativa.
Según explicó, Bruselas está recabando aportaciones de todos los sectores implicados para determinar qué aspectos funcionan correctamente y cuáles podrían simplificarse sin comprometer la protección de las especies.
La dimensión internacional de las aves migratorias
El encuentro también sirvió para recordar que la conservación de las aves migratorias requiere una visión internacional. Gia Paola, representante de Ducks Unlimited Canada, explicó que las inversiones en restauración y conservación de humedales están contribuyendo a mantener poblaciones saludables de numerosas especies dependientes de estos ecosistemas.
La representante canadiense recordó que las aves migratorias conectan continentes enteros y que la protección de sus hábitats genera beneficios que van mucho más allá de la biodiversidad, incluyendo mejoras en la calidad del agua, la mitigación del cambio climático y nuevas oportunidades recreativas para las comunidades rurales.
El acto contó además con la presencia del presidente de FACE, Laurens Hoedemaker, y de representantes de organizaciones cinegéticas de toda Europa. La federación europea reiteró al término del encuentro su compromiso de seguir colaborando con las instituciones comunitarias para garantizar una aplicación eficaz de la Directiva de Aves basada en la ciencia, la proporcionalidad y la cooperación entre todos los actores implicados.

