La Federación Extremeña de Caza ha registrado alegaciones ante la Confederación Hidrográfica del Tajo contra el proyecto de demolición del azud de Hijadilla, situado, según la propia entidad, en el río Salor. FEDEXCAZA sostiene que no puede hablarse de restauración si no se demuestra una ganancia real de biodiversidad y, en palabras de su presidente, José María Gallardo, plantear el derribo sin esa evaluación es «terrorismo ecológico».
Según FEDEXCAZA, la lámina de agua que genera el azud es hoy un apoyo clave para la fauna silvestre, la caza menor y mayor y la ganadería extensiva, además de refugio para especies sensibles como la tórtola europea en los meses críticos de estiaje. La Federación reclama un balance ecológico riguroso que compare, con datos de campo, qué escenario aporta más vida y servicios: mantener la infraestructura o eliminarla.
El pulso importa, y mucho, en el día a día del campo. La organización advierte de que suprimir ese punto de agua afectaría a cotos y explotaciones que dependen de humedales estivales para sostener poblaciones de conejo y perdiz y para abrevar la cabaña. Subraya que una decisión así sería esencialmente irreversible y pide a las administraciones y a la sociedad extremeña que no miren hacia otro lado.
Alegaciones, manifiesto y apoyos
Las alegaciones ya han sido registradas ante la CHT, explican desde FEDEXCAZA, y se centran en exigir que cualquier actuación se sustente en indicadores de biodiversidad contrastables y en la comparación explícita entre el escenario con azud y el escenario sin él. La Federación pide paralizar cualquier derribo hasta contar con ese dictamen técnico independiente y verificable.
En paralelo, el presidente de FEDEXCAZA, José María Gallardo, y el catedrático de la Universidad de Extremadura Julián Mora Aliseda han impulsado un manifiesto contra la demolición de Hijadilla. Según la entidad, ya se han adherido FEDEXCAZA, Pensando Extremadura y APAG Extremadura ASAJA, en un frente común que reclama rigor científico y defensa de los recursos hídricos útiles para la biodiversidad del campo.
La Federación afirma además que la Junta de Extremadura ha mostrado su oposición al derribo. A falta de un posicionamiento oficial publicado y localizable, FEDEXCAZA celebra ese pronunciamiento y solicita coordinación institucional para preservar los valores ambientales y productivos asociados a la lámina de agua de Hijadilla.
Qué piden los cazadores y qué falta por comprobar
El sector cinegético extremeño, representado por FEDEXCAZA, exige un balance ecológico serio antes de mover una piedra: inventarios de fauna, análisis de periodos críticos de estiaje y una comparativa transparente que indique dónde habrá más biodiversidad, con el azud operativo o sin él. Solo con esa fotografía completa, señalan, tendría sentido hablar de restauración del río Salor.
Sobre el terreno, un cambio de ese calado alteraría la gestión de muchos cotos y fincas que han adaptado bebederos, aprovechamientos y descansos a la disponibilidad de agua estival. FEDEXCAZA alerta de que retirar de golpe un refugio hídrico puede tensionar poblaciones de caza menor y la ganadería, y pide que cualquier decisión incluya medidas de manejo realistas y financiadas.
No consta por ahora, en fuentes públicas accesibles, un expediente oficial localizable que detalle título, fase y argumentos técnicos del proyecto de demolición del azud de Hijadilla. Tampoco hay publicación oficial enlazable sobre la postura de la Junta. Cuando la CHT o la administración autonómica difundan documentación, será determinante para contrastar el alcance real del plan. Consulta la web de la CHT y el portal de la Junta de Extremadura para futuros avisos.

