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La caza genera ya casi 33.000 empleos en Andalucía y aporta 1.748 millones de euros a su economía

Un cazador.

Un cazador. © Ángel Vidal.

La caza continúa consolidándose como uno de los motores económicos del medio rural andaluz. Los últimos datos ofrecidos por la Junta de Andalucía cifran en 32.943 las personas cuyo empleo está vinculado a la actividad cinegética, de las cuales 9.168 trabajan de manera directa en el sector.

Las cifras fueron dadas a conocer por la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Fina Martínez, durante la inauguración de la segunda edición de Ecocaza, la Feria Provincial de la Caza, Actividad Cinegética y Medioambiente celebrada en Jerez de la Frontera. Martínez definió la actividad cinegética como una importante herramienta de dinamización económica para las zonas rurales andaluzas.

El volumen económico generado ofrece una idea de la dimensión alcanzada por el sector. Según los datos de la Administración autonómica, la caza aporta 1.748 millones de euros al Producto Interior Bruto de Andalucía, una cifra que engloba tanto la actividad directamente vinculada a los aprovechamientos cinegéticos como toda la economía que se mueve alrededor de ellos.

Una actividad especialmente importante para el mundo rural

El empleo generado por la caza no se limita a guardas, gestores cinegéticos o profesionales que trabajan directamente en los cotos. Alrededor de cada jornada se movilizan numerosos sectores: hostelería, restauración, alojamientos rurales, transporte, armerías, taxidermia, veterinarios, rehalas, explotaciones forestales y empresas dedicadas a la comercialización de carne de caza, entre muchas otras actividades.

Este impacto cobra especial importancia en municipios rurales en los que existen menos alternativas laborales y donde buena parte de la temporada cinegética coincide además con meses de menor actividad turística. La Junta ha vuelto a reivindicar en este sentido la capacidad de la caza para fijar población al territorio y generar oportunidades económicas en zonas rurales.

La Administración autonómica encuadra esta actividad dentro del Plan Andaluz de la Caza Horizonte 2023-2033, una hoja de ruta formada por ocho grandes objetivos, 40 medidas y más de 175 actuaciones dirigidas a compatibilizar el aprovechamiento cinegético con la gestión del medio natural.

Entre los retos que afronta el sector aparece también el relevo generacional. La Junta señala que la edad media de las personas vinculadas a la caza ha pasado en la última década de los 42 años a superar los 52, motivo por el que se están impulsando diferentes iniciativas destinadas a facilitar el acceso de jóvenes y mujeres.

Entre ellas se encuentran jornadas específicas, permisos gratuitos y la participación de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente en el programa Caza Joven, impulsado por la Federación Andaluza de Caza y dirigido a personas de entre 18 y 25 años. Para la temporada 2026/2027 también se han incorporado permisos gratuitos destinados a mujeres y jóvenes.

Casi 163.000 cazadores y más de 7.500 cotos

Las cifras permiten comprender igualmente la implantación territorial que tiene la actividad cinegética en Andalucía. La comunidad cuenta actualmente con casi 163.000 cazadores con licencia en vigor, aproximadamente 90.000 de ellos federados.

A ello se suman más de 7.500 cotos privados y deportivos, que ocupan alrededor del 80% del territorio andaluz y abarcan cerca de siete millones de hectáreas. La enorme superficie gestionada con fines cinegéticos convierte al sector en uno de los principales actores relacionados con la gestión de hábitats y fauna silvestre en la comunidad.

La Junta también destaca el papel de la actividad cinegética en el control de determinadas poblaciones animales y en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas. Especial atención merece la sobreabundancia de especies como el jabalí o el ciervo, cuyas elevadas densidades pueden incrementar los daños agrícolas y los riesgos sanitarios asociados a la propagación de enfermedades.

Otro de los ejemplos expuestos por la Administración autonómica es el regreso de la caza de la tórtola europea durante la media veda de 2026 después de cuatro años de moratoria. Los cazadores andaluces capturaron finalmente 16.811 ejemplares de los 40.338 asignados a Andalucía, lo que supone únicamente el 41,7% del cupo autorizado.

Carne de caza y sanidad cinegética

El aprovechamiento de la carne procedente de las especies cinegéticas ocupa igualmente un lugar destacado dentro de la estrategia andaluza. La Junta mantiene actualmente acuerdos y líneas de trabajo con universidades, centros e institutos de investigación destinados a promover sus propiedades nutricionales.

Dentro de este ámbito destaca el certificado Certicaza, diseñado para mejorar el reconocimiento y la valorización de la carne procedente de animales silvestres cazados en Andalucía.

La sanidad animal constituye igualmente uno de los principales campos de actuación. La Administración andaluza aplica el enfoque conocido como One Health, que analiza conjuntamente la salud de los animales, las personas y el propio medio ambiente, especialmente ante situaciones de sobreabundancia de determinadas especies.

Las cifras difundidas por la Junta vuelven así a reflejar una realidad que trasciende la propia práctica cinegética: la caza sostiene miles de puestos de trabajo, genera actividad económica y mantiene una enorme superficie del territorio rural andaluz vinculada a su gestión.

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