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Castilla y León da marcha atrás: el precinto digital no será obligatorio para los cazadores

Un corzo macho.

Un corzo macho. © Shutterstock

La Junta de Castilla y León ha anunciado una de las medidas más esperadas por buena parte del sector cinegético: el precinto digital no será obligatorio para los cazadores, ya que convivirá con el tradicional sistema manual. La decisión ha sido comunicada por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, durante una reunión mantenida con la Federación de Caza de Castilla y León, encabezada por su presidente, Santiago Iturmendi, y supone un importante cambio respecto al modelo inicialmente planteado.

El encuentro forma parte de la ronda de contactos que la Consejería está manteniendo con los principales colectivos vinculados al medio rural tras asumir las competencias en materia de caza, pesca y fauna. Durante la reunión se abordaron numerosas reivindicaciones del sector, muchas de las cuales recibieron una respuesta favorable por parte del Ejecutivo autonómico.

El precinto digital convivirá con el sistema manual

La principal novedad anunciada por el consejero es que el uso del precinto digital dejará de ser un requisito obligatorio, permitiendo que quienes lo deseen continúen utilizando el sistema tradicional en papel. Según explicó Pino, el objetivo es evitar que la brecha digital suponga un obstáculo para el ejercicio de la actividad cinegética, especialmente entre los cazadores de mayor edad o aquellos que desarrollan su actividad en zonas con escasa cobertura móvil.

Un cazador rellenando el precinto de un corzo de forma manual. © Esperanza Vielva

La medida responde a una de las principales preocupaciones trasladadas por la Federación de Caza de Castilla y León en los últimos meses. La coexistencia de ambos sistemas permitirá avanzar en la digitalización de forma progresiva y voluntaria, sin imponer obligaciones que puedan dificultar la gestión diaria de los cotos o la práctica de la caza.

Además, la Junta mantiene abierta la posibilidad de seguir mejorando las herramientas digitales, pero sin eliminar una alternativa que continúa siendo plenamente válida para buena parte del colectivo.

Más flexibilidad para gestionar los cotos

Durante la reunión, la Consejería también anunció una batería de medidas destinadas a simplificar la gestión cinegética. Entre ellas destaca la intención de flexibilizar los cupos establecidos en los planes cinegéticos cuando las circunstancias poblacionales así lo aconsejen, facilitando una respuesta más rápida a problemas derivados de la sobreabundancia de determinadas especies.

A ello se suma el compromiso de agilizar la tramitación administrativa relacionada con la gestión ordinaria de los cotos y acelerar las autorizaciones para controles poblacionales cuando resulten necesarios. La Consejería considera prioritario que estas actuaciones preventivas puedan autorizarse con mayor rapidez para reducir daños agrícolas, ganaderos y riesgos para la seguridad vial.

Asimismo, el consejero anunció el impulso de nuevas figuras como el coto colaborador y el cazador colaborador, concebidas como instrumentos de cooperación entre la Administración y el sector para mejorar la gestión del territorio y de las poblaciones cinegéticas.

Defensa de la tórtola y la codorniz

Otro de los asuntos tratados fue la situación de la tórtola europea y la codorniz, dos especies especialmente sensibles desde el punto de vista normativo. Joaquín Antonio Pino reiteró el compromiso de la Junta de Castilla y León de defender el mantenimiento de su aprovechamiento cinegético siempre que esté respaldado por criterios técnicos y científicos.

El consejero aseguró que la Administración autonómica seguirá trasladando esta postura tanto al Gobierno de España como a la Comisión Europea frente a las propuestas de moratoria impulsadas por determinados sectores conservacionistas, manteniendo un diálogo permanente con la Federación de Caza.

Tórtola. ©Shutterstock

Durante el encuentro también se puso de relieve la importancia económica, social y cultural que la Media Veda tiene para Castilla y León. En este sentido, ambas partes coincidieron en la conveniencia de impulsar su reconocimiento como una manifestación del patrimonio cultural ligado al medio rural.

Los cazadores, aliados en el control de la fauna

La Consejería volvió a reivindicar el papel de los cazadores como colaboradores esenciales en la gestión del territorio. Según trasladó el consejero, la actividad cinegética resulta imprescindible para controlar poblaciones de especies como jabalí, ciervo o corzo, cuya expansión está provocando daños agrícolas, problemas sanitarios y un incremento de los accidentes de tráfico por fauna silvestre.

También se abordó la incidencia que determinadas especies de caza menor, como el conejo, la paloma bravía y la paloma torcaz, están ocasionando sobre cultivos de cereal, remolacha o viñedo en distintas comarcas de la comunidad autónoma.

Por último, Joaquín Antonio Pino confirmó que el uso de visores nocturnos para la caza del jabalí estará permitido siempre que cuente con la autorización del titular del coto, otra de las medidas que había sido demandada por el sector cinegético. El consejero aprovechó además para poner en valor el trabajo de las federaciones de caza y animó a los cazadores a federarse, destacando especialmente las ventajas de los seguros de responsabilidad civil que ofrecen estas entidades.

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