Montar la agenda de la temporada montera suele significar abrir media docena de pestañas, apuntar fechas en un papel y perder la pista de qué organización tenía plazas libres en qué provincia. Cazaflix ha puesto en marcha un calendario de monterías pensado para evitar justo eso: un buscador único donde el cazador puede cruzar fecha, zona, especie y precio sin tener que rastrear programa por programa.
La herramienta ya venía anunciada desde hace semanas. En un artículo publicado en la web sobre la guía de adiestramiento de la Asociación Española de Rehalas, Cazaflix adelantaba que estaba «preparando el lanzamiento de nuestro nuevo CALENDARIO DE MONTERÍAS, un gran espacio digital en el que reuniremos la oferta de las principales empresas organizadoras de nuestro país». Ese anticipo se ha convertido ya en un recurso operativo, con cientos de fichas cargadas y en actualización constante a medida que las organizaciones publican sus próximas jornadas.
Qué encuentra el cazador en el calendario
En la versión consultada, la herramienta reunía 955 monterías repartidas en 26 provincias, con jornadas programadas a lo largo de cinco meses de la temporada 2026-2027. No es una lista estática: el propio buscador avisa de las próximas fechas en cabecera, de modo que quien solo dispone de un fin de semana concreto puede ver de un vistazo qué queda publicado para esos días.
El sistema incorpora una búsqueda general y filtros combinables por fecha, mes, provincia, especie y precio, con un botón para limpiar la consulta y empezar de cero. Esa combinación permite partir de algo amplio —por ejemplo, todas las monterías de una provincia— y acotarlo después por mes o por rango de precio hasta quedarse con dos o tres opciones reales. Cada ficha recoge, cuando el organizador lo ha facilitado, el nombre de la finca, la provincia, la comunidad autónoma, la empresa organizadora, las especies previstas, el número de puestos y el precio, además de un estado que marca la jornada como abierta, cerrada o semicerrada. Cuando algún dato todavía no está cerrado, el calendario lo señala con fórmulas como «especies por confirmar» o «consultar precio», en lugar de dar por bueno algo que la propia organización no ha concretado.
Mapa, listado y el valor de los resultados de temporadas anteriores
Junto al listado cronológico, la herramienta ofrece una vista de mapa con las ubicaciones orientativas de las monterías cargadas, útil para quien prefiere pensar primero en el territorio y después en la fecha. El propio calendario advierte de que algunas localizaciones aparecen solo por municipio o provincia, así que el punto de encuentro exacto, los accesos y los detalles logísticos hay que pedirlos siempre a la organización antes de desplazarse.
La función que más distingue al recurso frente a un simple listado de fechas es la sección de evolución histórica que acompaña a buena parte de las fichas. Donde hay registro, el calendario muestra cuántas temporadas y monterías anteriores constan documentadas y detalla los resultados de la campaña previa: número total de reses cobradas, su reparto por especies, los puestos ocupados y, en algunos casos, referencias de calidad de los trofeos. No todas las fincas tienen el mismo recorrido —en varias fichas figura expresamente que no hay resultado registrado de la temporada anterior—, pero cuando el historial existe da al cazador un contexto real antes de decidirse: no garantiza el resultado de la próxima jornada, porque cada montería depende de factores que cambian de un año a otro, pero sí permite preguntar con más criterio a la organización sobre lo que puede esperar.
Antes de reservar, lo que hay que confirmar con la organización
El propio calendario lo deja por escrito: precios, cupos y disponibilidad son orientativos y deben confirmarse directamente con la organización antes de formalizar cualquier reserva. En la práctica eso significa llamar o escribir a la empresa que figura en la ficha y preguntar qué incluye exactamente el puesto, qué especies están autorizadas ese día, el número de reses permitido, el precio final, los servicios adicionales y la política ante una cancelación o un cambio de fecha. Conviene además guardar por escrito lo que te confirmen, porque es lo único que vale si luego hay una discrepancia.
Lo mismo aplica a la ubicación. El mapa da una referencia orientativa, pero el punto de encuentro, la hora de inicio y los accesos a la finca hay que pedirlos a quien organiza la montería, no dar por hecho lo que marca el mapa.
La normativa de caza no es la misma en todas las comunidades
Antes de salir al monte hay otro paso que el calendario no puede resolver por el cazador: comprobar la normativa vigente en la comunidad autónoma donde se celebra la cacería. La caza es, desde los años ochenta, una competencia exclusiva de las comunidades autónomas, así que cada una fija por su cuenta las fechas hábiles, los cupos, las especies autorizadas y la documentación exigida para cada temporada, y esas condiciones pueden variar de una región a otra e incluso de un año para otro. Antes de reservar conviene revisar el boletín oficial autonómico correspondiente —BOJA en Andalucía, DOG en Galicia, BOCM en Madrid, y así sucesivamente según el territorio— y, cuando la normativa tenga alcance estatal, consultar también el BOE, donde se publican, por ejemplo, los convenios de licencia interautonómica de caza que permiten cazar con un solo permiso en varias comunidades a la vez.
Quien se mueve entre provincias sabe que la licencia, el seguro de responsabilidad civil y el permiso de armas tienen que estar en vigor los tres a la vez, y que lo que exige una comunidad no tiene por qué exigirlo la de al lado. Ese es el motivo por el que ni el calendario ni ninguna guía genérica pueden sustituir la consulta directa a la web de la consejería competente antes de salir de casa.
Una foto completa de la oferta montera de la temporada
Con el buscador, los filtros, la doble vista de mapa y listado, las fichas con datos prácticos y los historiales de capturas, el calendario de monterías de Cazaflix se plantea como punto de partida para planificar la temporada sin perder horas comparando programas sueltos. Sirve para hacer una primera criba razonable por fechas, territorio, especie y presupuesto; el paso siguiente, como recuerda la propia herramienta, es siempre hablar con la organización que tiene la última palabra sobre precio, cupo y condiciones reales de la jornada.

