El vídeo de Rafa Carrillo narra una expedición de caza que va mucho más allá de la búsqueda de animales. Tras un año de preparativos, una guerra, un cambio inesperado de ruta y la llegada de un ciclón tropical convierten el viaje a Nueva Zelanda en una auténtica aventura, donde cada jornada está marcada por la incertidumbre y la capacidad de adaptación.
Una cacería condicionada por la naturaleza
Acompañado por un guía español afincado en Nueva Zelanda, Carrillo se adentra en algunos de los paisajes más remotos del país para cazar tahr, venados y rebecos en terrenos públicos. La lluvia, la niebla y el viento obligan a modificar continuamente los planes, mientras los accesos en helicóptero, las largas caminatas y los disparos a gran distancia convierten cada lance en un auténtico desafío.
A lo largo del viaje, Rafa Carrillo descubre una forma muy distinta de entender la caza. En Nueva Zelanda, la prioridad es obtener carne para el consumo familiar y aprovechar al máximo cada animal, relegando el trofeo a un segundo plano. Esa filosofía, unida a la autosuficiencia de quienes viven en estas tierras, deja una profunda impresión en el protagonista.
Entre montañas, campamentos, tormentas y paisajes espectaculares, esta expedición se convierte en una reflexión sobre la aventura, la amistad y el verdadero significado de la caza en uno de los últimos grandes territorios salvajes del planeta.

